Durante una entrevista en el streaming Choco TV, una reconocida especialista en Gastroenterología animal alertó sobre uno de los errores más frecuentes que cometen los dueños de mascotas: ofrecerles huesos, ya sean crudos o cocidos.

“Los huesos, no. Ni crudos ni cocidos. Ninguno es seguro”, advirtió la profesional, destacando que este hábito, aunque común, puede causar graves daños en el sistema digestivo de perros y gatos.

Según explicó, los huesos pueden astillarse dentro del tracto gastrointestinal, provocando obstrucciones, perforaciones o lesiones internas que requieren atención veterinaria urgente.

Además, los huesos cocidos suelen endurecerse y dificultan la digestión, mientras que los crudos pueden contener bacterias peligrosas como Salmonella o E. coli.

Riesgos de dar huesos a las mascotas

  • Obstrucciones intestinales y estreñimiento severo.
  • Perforaciones en el estómago o intestino.
  • Daños en dientes y encías.
  • Infecciones bacterianas por contaminación.

La especialista recomendó reemplazar los huesos por alimentos seguros y premios diseñados específicamente para mascotas, elaborados con texturas que ayuden a limpiar los dientes sin causar lesiones.

“A veces creemos que un hueso es algo natural, pero no lo es. La naturaleza del perro doméstico cambió: su aparato digestivo no está preparado para eso”, explicó.

El mensaje fue claro: la prevención es la clave. Elegir piensos balanceados, snacks saludables y controles veterinarios regulares es fundamental para mantener una buena salud digestiva en los animales de compañía.