Lionel Scaloni llega a la final del Mundial 2026 sin haber podido probar lo que tenía en la cabeza. El plantel argentino sufrió una extensa demora en su vuelo desde Atlanta por una tormenta eléctrica y llegó a la concentración en Nueva Jersey pasadas las 23. El entrenamiento del viernes fue “un poco extraño, rápido”, según reconoció el propio DT, porque la conferencia de prensa obligó a acortarlo. Recién este sábado, en el Red Bulls Performance Center, tendrá la única práctica real para definir el equipo que enfrentará a España el domingo a las 16 en el MetLife Stadium.

“No pudimos probar nada”, admitió Scaloni. “Estamos enfocados en el descanso. Hay jugadores que no están al 100%. Ya veremos cómo están para después ver qué equipo sacamos el domingo”.

No hay futbolistas que deban ser marginados por lesiones, pero la realidad es que varias figuras llegaron a esta instancia con lo justo, arrastrando cargas desde el inicio del torneo.

Una de las dudas tiene que ver con Rodrigo De Paul. Ante Inglaterra, Scaloni lo dejó en el banco y puso a Giuliano Simeone en la banda derecha, pero con el 0-1 en contra el Motorcito entró y fue clave en la remontada. La otra incógnita es Leandro Paredes, que ante los ingleses salió a los 64 minutos siendo una de las figuras del partido, lo que generó sorpresa aunque no hay indicios de que haya sido por un problema físico. En los laterales derechos, Gonzalo Montiel y Nahuel Molina siguen alternándose como en todo el torneo y la decisión final llegará recién después del entrenamiento de este sábado.

Argentina buscará este domingo convertirse en el primer bicampeón mundial en 64 años, una marca que ninguna selección logra desde el Brasil de 1958 y 1962.