La intensa nevada que afecta a la cordillera mendocina transformó el paisaje de la alta montaña y obligó a reforzar las medidas preventivas. Ayer, tres personas que se encontraban en Las Cuevas debieron ser evacuadas hacia Uspallata por Gendarmería Nacional antes de que las condiciones climáticas empeoraran.
La situación más compleja se registra precisamente en Las Cuevas, el último poblado antes del túnel internacional Cristo Redentor. Allí la nevada se intensificó durante la tarde del jueves, acompañada por fuertes ráfagas de viento y baja visibilidad, condiciones que llevaron a las autoridades a recomendar que quienes permanecían en la zona descendieran hacia Uspallata de manera preventiva.
El temporal también impacta sobre otros puntos turísticos y estratégicos del corredor internacional. En Puente del Inca y Penitentes, la acumulación de nieve obligó a extremar las precauciones. Las autoridades advirtieron que en algunos sectores de la cordillera podrían acumularse más de dos metros y medio de nieve del lado argentino.

Mientras tanto, Uspallata se convirtió en el principal centro operativo para la asistencia y resguardo de quienes descienden desde la alta montaña. Allí fueron trasladadas las tres personas evacuadas desde Las Cuevas, en una maniobra coordinada por el Escuadrón 27 de Gendarmería.
El temporal de nieve y viento mantiene cerrado el Paso Internacional Cristo Redentor y las perspectivas no son alentadoras para los próximos días. Los reportes meteorológicos indican que continuarán las nevadas y el viento blanco, factores que dificultan las tareas de despeje sobre la Ruta Nacional 7 y mantienen en alerta a los organismos de emergencia.
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