La FIFA designó al esloveno Slavko Vincic como árbitro de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, una decisión que reavivó el recuerdo de un episodio policial que sacudió su carrera hace seis años: su detención en Bosnia y Herzegovina durante una investigación por prostitución, tráfico de armas y drogas.
La madrugada del 29 de mayo de 2020, en plena pandemia, Vincic fue demorado por la policía en una cabaña en las afueras de Bijeljina, en medio de un operativo denominado “Kristal” que buscaba desarticular una red de proxenetismo y narcotráfico. Hubo 35 detenidos en total y las fuerzas de seguridad incautaron armas de fuego, chalecos antibalas, cocaína y más de 10.000 euros en efectivo. Entre los presentes estaba la influencer Tijana Maksimović, que luego se declaró culpable de incitación internacional a la prostitución y fue condenada a un año de prisión.
Vincic negó cualquier vínculo con las actividades ilícitas y explicó que estaba en el lugar por una invitación a almorzar tras una reunión de negocios. “Nos llevó la Policía, declaramos como testigos y, cuando resultó que ni siquiera los conocíamos, nos dejaron ir. Fue el error más grande de mi vida”, dijo al medio esloveno Vecer. La justicia de Bosnia no le formuló cargos y la Federación Eslovena de Fútbol cerró filas en su defensa sin abrir procedimiento disciplinario.
Pese al episodio, la carrera de Vincic siguió en ascenso. Árbitro FIFA desde 2010, dirigió la final de la Champions League en 2024 y acumula más de 113 partidos internacionales. En este Mundial ya impartió justicia en tres ocasiones: el empate Brasil-Marruecos, la victoria de Argelia sobre Jordania y el triunfo de México ante Ecuador en dieciseisavos.
