Celeste Amarilla y Kylian Mbappé.

El escándalo internacional entre el capitán de la selección de Francia, Kylian Mbappé, y la senadora paraguaya Celeste Amarilla sigue dando de qué hablar. Lejos de calmar las aguas tras el repudio generalizado que cosecharon sus mensajes en las redes sociales, la legisladora aprovechó la sesión ordinaria en el Senado de su país para redoblar la apuesta, lanzar un fuerte insulto contra el futbolista y justificar su furia postpartido.

Durante su intervención en el recinto, Amarilla relató un episodio que, según ella, desencadenó su violenta reacción tras la eliminación de Paraguay a manos de Francia por 1 a 0 en los octavos de final del Mundial 2026. “El arquero de la Selección, Orlando Gill, le pasó la mano con toda humildad del paraguayo y este hijo de pu** le niega la mano y le grita en la cara. Eso no lo hubiera hecho un francés nunca“, disparó a viva voz la senadora frente a sus pares, intentando justificar el encono personal que mantiene con la estrella del Real Madrid.

El origen del conflicto se remonta al final del encuentro mundialista, en el que el equipo dirigido por el argentino Gustavo Alfaro quedó fuera de la competencia tras un gol de penal convertido por el propio Mbappé. Con la eliminación consumada, Amarilla desató una catarata de agresiones explícitas a través de su cuenta de X (ex Twitter). “Bruto, no aprendió ni a escribir, en vez de leche materna chupaba cocos y lo más instruido que escuchó fueron chimpancés”, había publicado, sumando luego otro agravio de tinte xenófobo al calificarlo como “camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo”. Incluso, les reprochó a los futbolistas paraguayos no haberle dado al delantero “una buena cachetada de mano abierta” al terminar el juego.

La respuesta de Mbappé

La gravedad de las declaraciones de la senadora provocó la reacción inmediata de Mbappé, quien le contestó de forma directa en las redes sociales catalogándola como una “mujer despreciable e indigna de su cargo”. El atacante galo cuidó de no generalizar y despegó la actitud de la funcionaria del sentir de los hinchas: “Usted no representa a Paraguay, ese país que ha derrochado pasión y honor a lo largo de toda la competición”.

El fuerte cruce derivó en un escándalo diplomático y deportivo que ya trascendió las fronteras. Mientras que el Gobierno de Paraguay tomó distancia rápidamente de la legisladora y rechazó de plano sus dichos, la Federación Francesa de Fútbol anunció que presentará una denuncia formal por las expresiones vertidas.

Aunque, luego, Amarilla ensayó una suerte de aclaración mediante una carta abierta -donde afirmó que reaccionó “con la sangre hirviendo” y que borró uno de los posteos-, la tensión sigue en aumento. Lejos de llamarse a silencio, la senadora le exigió disculpas públicas a Mbappé y ya amenazó con iniciar acciones legales en caso de no recibir una retractación por parte del futbolista, dejando en claro que la disputa está muy lejos de terminar.