La clasificación de Argentina a la final del Mundial 2026 volvió a paralizar a Mendoza. Miles de hinchas coparon plazas y calles para celebrar el triunfo ante Inglaterra, mientras que cinco personas fueron asistidas por dolor precordial, un síntoma que requiere atención inmediata por su posible relación con problemas cardiovasculares.
El Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) desplegó un amplio operativo sanitario para responder a las distintas situaciones que se registraron durante y después del encuentro. Durante el operativo, el organismo intervino en 21 accidentes viales, asistió a seis personas con politraumatismos, atendió a tres lesionados durante riñas, un herido de arma blanca, otro de arma de fuego y hasta dos prepartos de urgencia.

No es la primera vez que un partido de la Scaloneta pone en alerta a los servicios de salud. En los cuartos de final frente a Suiza, un hombre de 51 años murió tras sufrir un infarto mientras seguía el encuentro en Buenos Aires.
Frente a este escenario, desde la Federación Argentina de Cardiología (FAC) explicaron que el fútbol también tiene otra cara: cuando llegan el gol, el abrazo y el alivio de una victoria, el organismo activa mecanismos que ayudan a disminuir la tensión acumulada durante el partido.
“El partido puede generar estrés agudo, pero el festejo compartido transforma esa tensión en alivio, alegría y conexión. El corazón también se beneficia de los vínculos, de la risa y de sentirse acompañado”, señalaron desde la entidad.
¿Qué ocurre en el cuerpo cuando gana Argentina?
Durante un partido decisivo predominan la adrenalina y la noradrenalina, hormonas que aceleran el ritmo cardíaco y elevan transitoriamente la presión arterial. Pero cuando llega el triunfo aparecen otros protagonistas: la dopamina, las endorfinas y la oxitocina.
Las endorfinas generan sensación de bienestar; la dopamina activa los circuitos de recompensa y placer; mientras que la oxitocina, conocida como la “hormona del abrazo”, fortalece los vínculos sociales y el sentido de pertenencia.
Por eso, los especialistas sostienen que el festejo colectivo ayuda a transformar el estrés del partido en una emoción positiva.
Disfrutar, pero con responsabilidad
Desde la FAC remarcan que la emoción no reemplaza los tratamientos médicos ni los controles cardiológicos. Por eso recomiendan:
- No suspender la medicación habitual.
- Evitar el exceso de alcohol.
- Moderar el consumo de comidas abundantes y con alto contenido de sal.
- Mantenerse hidratado.
- Caminar durante el entretiempo o después del partido.
- Consultar inmediatamente ante dolor u opresión en el pecho, falta de aire, sudoración fría, mareos, desmayos o palpitaciones intensas y sostenidas.
Con la final frente a España a la vuelta de la esquina, los cardiólogos coinciden en un mensaje: vivir la pasión con intensidad, pero sin descuidar la salud. Que el corazón lata fuerte por la Selección, pero que también llegue sano al pitazo final.
