La Selección argentina aguantó con coraje y sacrificio pero no pudo ante España. Cayó 1 a 0 en tiempo suplementario y se quedó en las puertas del bicampeonato. Igualmente, la identificación que generó este equipo en la gente se puso de manifiesto sobre el final del partido en la Ciudad de Mendoza, donde un amplio grupo de personas salió igualmente a la calle para hacerse sentir.

Todo una muestra de respaldo muchos aficionados que se juntaron en el kilómetro cero de Ciudad, con banderas, bombos y trompetas.

La “celebración” de los hinchas que se juntaron se produjo en un contexto en el que la Policía de Mendoza ya había desplegado un importante operativo de seguridad, con 3.000 efectivos.

Lógicamente, esto a la espera de una convocatoria mucho más masiva tras una eventual victoria. Pero la derrota desarticula el dispositivo de seguridad.

De hecho, el antecedente de los incidentes registrados después del triunfo frente a Inglaterra había generado un cambio de la planificación del operativo, que incluyó 1.500 efectivos en la ciudad. Medida que también alteró el funcionamiento de supermercados y centros comerciales.