El esperado Metrotravía comenzó finalmente a transitar por el Gran Mendoza, uniendo las estaciones de Gutiérrez, en Maipú, y Belgrano, en Ciudad.
Por el momento, el pasaje será gratis y la intención es comenzar a afinar cuestiones para su puesta en funcionamiento total, en fecha a definir.
Las autoridades han puesto el acento en peatones y conductores, para que vayan asimilando el paso del Metrotranvía y actúen en consecuencia, obedeciendo todas y cadas unas de las señales viales como carteles, sendas peatonales y, sobre todo, semáforos. Esta mañana los pasajeros se sintieron “más seguros”, ya que el tranvía frenaba en todos los cruces y con más cuidados de lo previsto, ya que aún falta sincronizar buena parte de la semaforización de algunos tramos entre Godoy Cruz y Ciudad.
Según el jefe de inspectores de tránsito, Juan Faura, explicó a este diario que el transporte tendrá como lema “manejo defensivo” ya que es la diferencia legal que separa la metrotranvía de una unidad ferroviaria. “Si se nos cruza un gato vamos a tener que parar. Esto será en período de prueba y siempre porque estamos sobre tierra y queremos evitar cualquier falta de precaución”, señaló Faura.
El primer recorrido comenzó, desde Gutiérrez, a las 8.30 y llegó a la estación Belgrano, 50 minutos más tarde. Según explicó Franciso Losada, gerente de la Empresa Provincial de Transporte de Mendoza (EPTM), el metro continuará habilitado pero en período “experimental” durante unos 15 o 20 días más. Lo mismo ocurrirá con la frecuencia, que en la actualidad se compone de cuatro recorridos (8.30, 9.30, 10.30 y 15.30).
“Estamos muy felices. Yo nunca había subido a un metrotranvía, pero es la oportunidad para mí y para mis hijas. Hoy es como un paseo, pero no descartamos dejar el auto si el recorrido hasta el centro es eficaz”, planteó Miriam Sotello, de Godoy Cruz. De hecho, la última vez que anduvo un metrotranvía por las calles de Mendoza fue hace 50 años.
Entre los temores más grandes de muchos es la falta de policía tranviaria en cada uno de los 12 paraderos, más allá de las 3 estaciones centrales. “Hay muchos baldíos en algunos lugares y eso, en la mañana temprano o en la noche puede ser peligroso”, advirtió Carlos, uno de los pasajeros. La observación no fue menor, ya que en las últimas 24 horas amenecieron rotos todos los vidrios de cada paradero.
