El ex juez Walter Bento.

En la antesala de una sentencia histórica para Mendoza, el exjuez Walter Bento utilizó este lunes su derecho a pronunciar sus últimas palabras ante el Tribunal Oral Federal N°2. Lo hizo en una audiencia cargada de tensión, a pocos días de conocerse el fallo que definirá su responsabilidad en la causa judicial más relevante de los últimos años en la provincia, que lo tiene detenido y destituido como juez federal.

Bento llegó a ese momento con una estrategia clara: cuestionar el origen de la investigación y presentarse como el blanco de una maniobra previa. En el inicio de su descargo sostuvo que el debate oral comenzó “con muchas expectativas”, pero que el proceso avanzó en sentido inverso a lo que marca la lógica judicial. “En esta causa todo fue al revés”, afirmó.

A lo largo de su intervención, el ex magistrado insistió en que no se trató de un expediente común. Describió el proceso como una causa extensa, atravesada por irregularidades y sostenida —según su visión— por una construcción artificial de responsabilidades. En ese marco, apuntó contra el fiscal federal Dante Vega, quien impulsó la investigación, y cuestionó el modo en que se tomaron decisiones clave en la etapa inicial.

Bento sostuvo que el caso se montó como una “cacería” personal, en la que confluyeron funcionarios judiciales, policías, abogados y civiles. Según su relato, la acusación se apoyó en el testimonio de Diego Barrera, uno de los imputados de la causa, quien habría declarado bajo presión para obtener beneficios procesales.

Para el ex juez, ese testimonio fue utilizado por el fiscal Vega para “crear un problema y vender la solución”, lo que derivó en las primeras detenciones del expediente. “Esta causa explota de irregularidades”, agregó a continuación.

El tono del descargo generó momentos de tensión en la sala. Gretel Diamante, la presidenta del Tribunal, le llamó la atención por su intervención, le recordó que no se trata de la etapa de alegatos y le pidió que se concentrara en sus últimas palabras. El exjuez respondió defendiendo su intervención y remarcó que “no estamos frente a un debate común y corriente”, en alusión a la extensión del proceso, que se prolongó durante más de dos años y medio.

El ex magistrado también rechazó la acusación central por el presunto cobro de coimas y cuestionó la forma en que el caso fue instalado públicamente. Sostuvo que no existen pruebas objetivas que respalden la imputación y afirmó que el expediente se construyó a partir de indicios débiles.

En ese contexto, también cuestionó el impacto de la cobertura mediática del caso y el modo en que se difundieron las derivaciones de la investigación. Para Bento, esa exposición contribuyó a consolidar una versión de los hechos que —según planteó— no se corresponde con las pruebas incorporadas al juicio.

“(La fiscal Gloria) André dijo que esta causa quedaría en la historia como la de las coimas. Yo creo que no. No existe. No porque he sido capaz de ocultar. No existe. Hemos llegado acá con las capturas de pantalla de una SIM card”, se defendió.

El ex juez Walter Bento hizo sus últimas palabras ante el tribunal, previo a conocerse la sentencia.

Antes de concluir, el ex magistrado dirigió un mensaje directo al Tribunal. Sostuvo que el momento de la sentencia no debía leerse en términos de victoria o derrota, sino como una instancia de análisis sobre cómo se construyó la causa. “No se trata de ganar o perder”, afirmó, y pidió que el fallo se base en una evaluación profunda del camino recorrido por la investigación.

“El fiscal Vega prefirió ir por el camino del atajo”, siguió en su estrategia, cuestionando la labor de quien inició la investigación. Debido a esto, Diamante le llamó la atención por segunda ocasión. “Ya hemos escuchado todo lo que dice. Le pido que se centre en sus últimas palabras”, interrumpió.

El cruce volvió a exhibir la tensión del momento. “Usted esté tranquila”, le dijo Bento a la presidenta del Tribunal, en un tono desafiante. “Soy un persona tranquila”, le respondió Diamante.

“Si la intención del Tribunal es hacer Justicia, vean el expediente. Si por alguna circunstancia entienden que hay alguna responsabilidad, endílguenmelo a mí, no a mi familia. Las cicatrices que ha dejado este escándalo judicial son muy profundas. No he cometido ningún delito y no lo digo yo. Lo dice la causa. Es todo lo que tengo para decir”, concluyó el exmagistrado federal.

Con esas palabras finales, se cerró la última intervención pública de Bento antes de que el Tribunal Oral Federal N°2 dicte una sentencia que marcará un antes y un después en la historia judicial de Mendoza.