Ya está todo listo para la vuelta a clases. Las instituciones escolares están preparadas para recibir a los estudiantes el próximo lunes 27 de febrero y, de a poco, las familias deberán retomar sus obligaciones cotidianas, dejando atrás las vacaciones.
El proceso no es nada sencillo, ya que no solo incluye rutinas de sueño, sino que entran en juego otros parámetros como la alimentación, los horarios, el estudio y las exigencias diarias.
Si bien son los niños y adolescentes los que regresan a las aulas, la adecuación repercute en todo el seno familiar y no siempre es fácil llevar adelante un plan estratégico.
Volver a clases, volver a la rutina
Previo al arranque de clases es fundamental lograr una correcta planificación familiar, esto implica delimitar roles y funciones para que todo funcione en armonía.
“Los cambios no se pueden ni se deben hacer de un día para el otro. El consejo es empezar unas semanas antes con la rutina de los horarios a la hora de acostarse y levantarse para que no sea un choque muy grande. Los chicos necesitan una transición para adaptarse de pasar de un periodo descontracturado a uno lleno de obligaciones”, comentó la psicóloga Cecilia Ortíz (Mat.1296).

La especialista aseguró que los que mayores crisis presentan con el inicio de clases son los niños que por primera vez ingresan en el mundo escolar y aquellos que dejan una etapa (el Primario) para pasar a otra (el Secundario).
“Las crisis que estos chicos protagonizan vienen acompañadas por cambios de roles, de conductas y de responsabilidades. Y en estos cambios lo que prima es el miedo a lo desconocido y es acá donde los padres y la familia deben acompañar desde la paciencia, la comprensión y con escasas expectativas”, explicó Ortíz.
Por su parte, la psicóloga Lorena Gutiérrez (Mat.3675) manifestó que “no hay recetas que funcionen a la hora de reacomodar la rutina diaria, ya que cada familia tiene sus propias vivencias”.
“Desde el área de Salud mental se hacen ciertas recomendaciones y cada mamá y papá adapta a su cotidianeidad de acuerdo con sus circunstancias diarias”, aportó la profesional.
La profesional advirtió sobre la importancia de mantener un diálogo con los chicos sobre lo que implica “volver a empezar”.
“Es muy importante hablar con los niños sobre sus miedos, sus preocupaciones y sobre lo que los tiene ansiosos, tristes o enojados. Todo lo nuevo nos implica una cuota de estrés que se relaciona directamente con el crecimiento, por lo que no hay que ver este proceso como algo negativo, sino como una posibilidad”, acotó Gutiérrez.

Las especialistas brindaron una serie de tips para afrontar la rutina que se viene:
- Si los chicos cursan durante la mañana, lo ideal será ajustar los horarios de sueño y planificar acostarse temprano.
- Es fundamental disminuir el uso de dispositivos como celulares, tablets, computadoras y televisores.
- Organizar los roles que ejercerá cada uno de los integrantes de la familia.
- Establecer cronogramas con las actividades que realiza cada uno, esto incluye no solo el cursado de clases, sino también recreación, deporte y mucho más.

La alimentación, un eje a tener en cuenta
Dentro del orden que requiere volver a la rutina, la alimentación juega un rol preponderante que no siempre se tiene en cuenta.
“La organización de la alimentación no implica solo armar una dieta balanceada y listo, sino que requiere una planificación que arranca en la compra de los productos, pasando por la preparación hasta la ingesta”, explicó la nutricionista Camila Luna (Mat. 1266).
La profesional hizo hincapié en la importancia de delimitar los roles para elaborar un plan nutritivo. Para ello recomendó una serie de consejos:
- Uno de los integrantes tiene que hacerse responsable de la compra de los productos. La misma tiene que ser variada, nutritiva y saludable. Tiene que incluir frutas y verduras.
- La preparación también requiere de un responsable. Lo ideal sería planificar un cronograma con almuerzos y cenas para no caer en la rutina de repetir alimentos. También es necesario optimizar los tiempos y, una manera de hacerlo es dejando preparadas las ensaladas en la heladera para que cuando uno llega del trabajo o la escuela solo la condimenta, y listo.
- Otro tema a tener en cuenta es que la familia debe respetar todas las comidas y los tiempos de éstas. No es aconsejable saltarse el desayuno, por ejemplo, o comer parado y apurado.
Por su parte, la nutricionista infantil, Lorena Narpe (Mat.708), agregó que “es muy recomendable crear un entorno alimentario saludable. Esto implica preferir comidas hechas en casa; hacer partícipes a los niños de las decisiones alimentarias como la preparación o planificación de las comidas; establecer horarios en torno a los horarios de las comidas”.
“Un tema que no es menor es lograr un ambiente tranquilo durante las comidas, esto permitirá propiciar el comer consciente”, culminó.
Recuperar el formato de asistencia presencial
Frente al retorno a las aulas, Marta D’Angelo, directora de Educación Primaria, aseguró que “será necesario un mayor compromiso de los padres para acompañar a los chicos durante este ciclo lectivo 2023”.
“Es fundamental que los estudiantes recuperen el formato de asistencia presencial, el año pasado hubo mucha inasistencia, tanto en el Primario como en el Secundario, y no podemos continuar con esa modalidad. Durante la pandemia de coronavirus se adoptó la no presencialidad, pero hoy es necesario que los chicos regresen a las aulas, vuelvan a las escuelas”, expresó la funcionaria.
Para ello, apeló a la colaboración de las familias para que estén más presentes. “Se tiene que inculcar el hábito de cumplir horarios. Así como los padres asisten a trabajar en un determinado horario, lo mismo tiene que ocurrir con los menores. Ellos tienen que aprovechar al máximo la posibilidad de educarse y sus padres acompañar a los docentes para lograr resultados positivos”, sentenció.
