La tragedia ocurrió en la madrugada del sábado en Godoy Cruz y tuvo un desenlace todavía más oscuro horas después, cuando personal policial de Investigaciones descubrió que un joven había aprovechado la muerte de la víctima para robarle sus pertenencias. El caso derivó en una pesquisa por hurto calamitoso, una figura penal que castiga a quienes se aprovechan de una desgracia extrema para sustraer objetos ajenos.
La víctima fue identificada como Osvaldo Javier Aguilo Isuani, un ingeniero en sistemas mendocino de 51 años, que vivía en Buenos Aires y que había llegado junto a su pareja para pasar el fin de semana largo.
Todo comenzó cuando un llamado al 911 alertó sobre la caída de un vehículo al interior del canal aluvional ubicado en la rotonda del Puente San Vicente y San Francisco de Asís.
Al arribar al lugar, los primeros policías encontraron un Audi A3 blanco dentro del cauce y a su conductor aparentemente sin vida.
Bomberos y personal del SEC descendieron hasta el rodado y constataron el fallecimiento del hombre. Mientras tanto, las cámaras del 911 reconstruyeron la secuencia previa al impacto: el automóvil circulaba hacia el sur por San Francisco de Asís y, al llegar a la rotonda, el conductor perdió el dominio y terminó precipitándose al canal.
Con las actuaciones ya en manos del Ministerio Público, los profesionales de Policía Científica comenzaron los trabajos en la escena. Fue allí donde surgió el dato que cambiaría por completo la investigación.
Un hombre murió al perder el control de su auto y caer a un canal en Godoy Cruz
Un hombre perdió la vida en la madrugada del sábado tras caer con su automóvil a un canal aluvional en Godoy Cruz. El hecho ocurrió cerca de las 4.30 en la rotonda ubicada en la intersección del Puente San Vicente y…
Los especialistas advirtieron que la víctima tenía los bolsillos dados vuelta, una situación incompatible con un accidente común. Mientras inspeccionaban el interior del Audi, encontraron un DNI que no pertenecía al conductor fallecido. El documento estaba a nombre de Kevin Alexander Martínez, un joven de 25 años domiciliado en el barrio Virgen del Valle, de Godoy Cruz.
La aparición de ese documento activó inmediatamente el trabajo conjunto con efectivos de la Unidad Investigativa de Capital (UID), que ampliaron las averiguaciones en la zona.
Según fuentes policiales a El Sol, mientras se desarrollaban las tareas de la pesquisa, el propio sospechoso regresó a las inmediaciones del teatro de la tragedia para buscar el plástico que había perdido. Le preguntaron por qué se encontraba en el vehículo siniestrado y Martínez no supo qué decir, solo habría intentado justificar su presencia diciendo que había visto a la persona “muerta” y que luego se había retirado.
Sin embargo, los investigadores sospecharon de inmediato que había ingresado al automóvil tras el accidente para llevarse objetos de valor aprovechando que la víctima no podía defenderse.
Los efectivos de la UID Capital ampliaron la investigación y fueron a buscarlo, debido a que se retiró rápidamente. Los policías lo interceptaron en zona de las calles Santiago del Estero y Santo Tomás de Aquino, cerca de su casa.
En una requisa personal le hallaron entre sus prendas varios elementos pertenecientes al ingeniero fallecido. Entre ellos secuestraron una cartera negra con el logo de Audi, una tarjeta SUBE azul, la documentación del vehículo y una autorización de manejo vinculada a familiares de la víctima. Ese auto estaba a nombre de su padre.
Con esas pruebas, el Ministerio Público ordenó la inmediata aprehensión del sospechoso y su traslado a Es.Tra.D.A.
La causa fue caratulada como averiguación de hurto calamitoso. Esa figura penal se aplica cuando una persona se aprovecha de una situación de extrema vulnerabilidad provocada por una desgracia.
En este caso, la acusación, de acuerdo con el Código Penal Argentino, sostiene que el detenido utilizó la situación de muerte del conductor para sustraerle pertenencias sin ejercer violencia física, precisamente porque la víctima ya había fallecido. La legislación contempla penas de entre 1 y 6 años de prisión para este tipo de delitos.
La investigación continuó este domingo con un allanamiento en la casa de Martínez, ubicada sobre calle Río Salado. Aunque el procedimiento tuvo resultado negativo respecto de los objetos buscados por la causa principal, durante la medida intervino personal de la Policía contra el Narcotráfico, que secuestró una planta de cannabis sativa de 195 gramos.
