El iPhone recuperado y los tres menores aprehendidos.

La madrugada del sábado en el Parque Canota de Maipú terminó con corridas, gritos y un operativo policial desplegado entre los senderos y el sector parquizado. Un adolescente de 16 años fue atacado por una banda de menores que lo rodeó y golpeó para robarle sus pertenencias en una modalidad cada vez más repetida: actuar en grupo, en manada, y despojar a la víctima en cuestión de segundos, como “pirañas”.

Todo ocurrió cerca de las 2. El chico caminaba por el interior del parque cuando fue sorprendido por unas 20 personas, todos jóvenes que salen por las noches sin el control de sus padres, ya que no superan los 18 años.

De acuerdo con la reconstrucción que hicieron las fuentes a El Sol, el grupo se abalanzó sobre él, comenzó a golpearlo y le arrebató dos teléfonos celulares: un iPhone gris con funda naranja -donde además llevaba su documentación- y un Motorola azul. La secuencia fue rápida y violenta.

El llamado al 911 activó un importante despliegue de la Unidad Especial de Patrullaje (UEP) de Maipú y de la Comisaría 54.

En total trabajaron 10 policías distribuidos en distintos móviles que comenzaron a recorrer las inmediaciones del paseo ubicado en Luzuriaga en busca de los sospechosos.

Mientras algunos efectivos asistían a la víctima, otros avanzaban detrás de grupos de menores que escapaban corriendo por las calles cercanas y los espacios verdes.

Las persecuciones terminaron con tres sospechosos aprehendidos: dos adolescentes de 17 y 15 años y una chica de 14, domiciliados en el barrio Parque Norte y vecinos de la misma manzana. Todos dijeron ser estudiantes de secundaria.

Durante las requisas, los efectivos encontraron los teléfonos sustraídos entre las pertenencias de los menores, además de elementos que coincidían con la descripción aportada por la víctima minutos después del robo.

El procedimiento quedó judicializado como robo agravado. Por disposición del Ministerio Público, los adolescentes fueron trasladados junto a los celulares recuperados, mientras avanzan las actuaciones para determinar la participación del resto del grupo que intervino en el ataque.

Con el paso de las horas, los adolescentes fueron restituidos a sus progenitores. Y se confirmó que dos de ellos, uno de los varones y la chica, eran hermanos.