La cosecha no será buena en 2023, pero el stock está garantizado.

Ante los malos pronósticos de cosecha para este año, la Provincia pretende que quede fijada en 0% la pauta diversificadora de uvas, conocida como acuerdo Mendoza-San Juan. Para lograrlo, deberá negociar con el gobierno del peronista Sergio Uñac. Las charlas están avanzadas y esta semana habrá novedades. Productores celebraron la iniciativa.

A través de ese convenio, se establece qué porcentaje de la producción debe destinarse a vino y cuál a otros usos, principalmente a mosto, pero también a consumo en fresco, pasas, entre otros. Si no acuerdan, la diversificación, por defecto, queda en un 20%, como marca la ley vigente. Esto es lo que los productores, y ahora también el Ejecutivo, buscan evitar.

El Gobierno ya tuvo conversaciones con San Juan por este tema y la medida avanzaría, pero se terminará de definir esta semana, tras una reunión con las autoridades de la vecina provincia.

Fijar la pauta en 0% no significa que no se podrá elaborar mosto, sino que no regirá la obligatoriedad de destinar un porcentaje de uva a otros productos que no sean vinos. Hacerlo tiene sentido cuando hay una buena cosecha y se vuelve necesario reducir el volumen excedente, pero esa no es la realidad de la industria para este 2023.

Los argumentos del Gobierno

Las proyecciones del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) indicaron que este año la cosecha tendrá una merma del 23% como consecuencia de las contingencias climáticas y la escasez hídrica, por lo que será “una de las vendimias más bajas de los últimos años”. En este contexto es que se ancla el pedido de Mendoza a San Juan.

Queremos generar condiciones para que la uva produzca renta sin castigar a la industria. Buscamos armonía y crecimiento en la cadena vitivinícola. A partir de la estimación del INV, le propusimos a San Juan acordar el 0% de uva con destino a mosto”, anunció este lunes Enrique Vaquié, ministro de Economía y Energía.

Sergio Moralejo, subsecretario de Agricultura y Ganadería, explicó que el acuerdo “se sostiene cuando se necesita evitar el sobrestock”, pero no cuando el volumen de uva está por debajo de lo esperado.

Cuando tenés una cosecha baja, como la de este año, lo que planteamos es que la pauta sea 0%, y que acuerden un precio las partes entre sí. Esto beneficia al productor porque se pondrá en juego la oferta y la demanda“, indicó el funcionario.

Las conversaciones con el gobierno sanjuanino ya comenzaron. “En principio, aceptarían”, señaló Moralejo.

Para la vecina provincia, el INV proyectó un 14% menos de cosecha en 2023. Según las estimaciones, se prevé que la producción total, a nivel nacional, sea de 15.352.900 quintales, lo que implica una disminución del 21% respecto del año anterior (19.368.030 quintales).

El mosto es un edulcorante natural que parte de procesos industriales, se extrae durante los primeros pasos de la elaboración del vino.

La semana pasada, la Argentina y Estados Unidos establecieron una cuota exportable de alrededor de 40 mil toneladas anuales de mosto concentrado, para que las ventas a ese destino no tengan aranceles ni trabas, y así, “preservar” la estabilidad de las exportaciones sin obstáculos comerciales.

Entre las medidas nacionales también está el impedimento para importar vino que anunció Sergio Massa, ministro de Economía. Sin embargo, se conoció que se autorizó al Grupo Peñaflor a comprar 564.000 litros de Sauvignon Blanc, y enojó a los productores.

La visión de los productores

Mauro Sosa, director del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este opinó: “Es lo más razonable en medio de los daños por las heladas, el granizo y la sequía que hemos tenido. Es lo que le habíamos solicitado al Gobierno, es un buen paso que nos da la razón. Esto haría que, con stock limitado, los mosteros salgan al mercado y no tengan asegurado ese 20%. Habrá que esperar qué dice San Juan y si llegan finalmente a un acuerdo”.

Los productores reclaman que esa pauta se establezca lo más pronto posible, antes de que se empiecen a moler las uvas criollas. “Después llegamos a que no hay acuerdo y no sabemos qué hacer, está bueno que con tiempo ya sepamos cuál es el porcentaje, dada la merma de la cosecha que hay”, señaló Matías Manzanares, secretario general de la Asociación de Viñateros de Mendoza.

A Pablo Asens, de la Federación de Cámaras Productores Vitícolas de la Argentina, también le pareció una buena medida, ya que, si bien la cosecha será mala, alcanzará para abastecer al mercado interno: “A eso hay que apuntar. No haría falta un alto porcentaje para mosto. Que Mendoza y San Juan no tomen conciencia ni acuerden, como ha sucedido en los últimos años, sería un error”.

Además, advirtió que el mosto dejó de ser una alternativa competitiva para los que exportan, a causa de la macroeconomía del país: “Argentina está fuera del mercado del mosto por la inflación y devaluación. El mosto es un commodity, tiene un precio fijo”.

Milton Kuret, de Bodegas de Argentina, también vio con buenos ojos la posibilidad de llegar a este acuerdo con San Juan. “La diversificación a mosto y su porcentaje nació como una manera de evitar que todas las uvas se transformen en vinos, sobre todo en los años de mayor producción. Corresponde que en años de escasez se derive la mayor cantidad de uva a vinos, al menos desde el punto de vista de la regulación. Esto no debería afectar el precio ni a las empresas”, comentó.