Luego de un fin de semana que los volvió a encontrar como turistas en Mendoza, los chilenos debieron enfrentar el regreso a su país. Pero dada la cantidad de vehículos y los trámites rigurosos que exigen en Los Libertadores, la espera para poder cruzar era de más de cuatro horas, pasadas las 20 de este domingo.

Mientras que durante la tarde la espera se graficaba con 100 autos para poder ingresar al moderno complejo que se ubica después del túnel Cristo Redentor, con el paso de las horas la fila de vehículos se fue sumando, según la información que aportó la Gendarmería.

Así, durante la tarde había al menos unas tres horas de demora. En ese momento, había una cola de tres kilómetros para pasar el peaje, antes de ingresar al túnel internacional.

Pero el panorama empeoró cuando cayó la noche en la alta montaña.

A esta altura, se mantenían los tres kilómetros de fila, pero las horas para hacer los trámites aduaneros se habían incrementado a más de cuatro.

Los visitantes trasandinos aprovecharon el fin de semana de Semana Santa para llegar a realizar compras, no sólo en los comercios tradicionales para aprovechar las diferencias en el tipo de cambio, sino también en supermercados.

Las autoriadades de frontera calcularon que más de 20 mil turistas ingresaron desde el otro lado de la Cordillera por el paso Cristo Redentor. Al punto tal que el viernes hubo hasta 5 horas de demora en Horcones, la aduana argentina.