La clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026 dejó festejos de un lado y una enorme desilusión del otro. Sin embargo, entre la bronca por la eliminación de Inglaterra apareció una frase que llamó la atención de miles de hinchas argentinos.
El protagonista fue Wayne Rooney, histórico goleador inglés, quien comentó el partido para la televisión británica y terminó reconociendo la superioridad del equipo de Lionel Scaloni.
Durante gran parte del segundo tiempo, Rooney cuestionó con dureza al entrenador Thomas Tuchel por el planteo defensivo de Inglaterra. Incluso, tras el empate de Enzo Fernández y el agónico gol de Lautaro Martínez, explotó en plena transmisión.
“Despídanlo. Es una decisión terrible. No podés jugar así contra Argentina. Ellos nunca se rinden”, lanzó, visiblemente indignado.
Pero una vez consumada la derrota inglesa, su discurso cambió por completo. Con un tono mucho más sereno, el exfutbolista destacó la personalidad de la Albiceleste y admitió que el triunfo fue justo.
“El peso y el dolor continúan para el fútbol inglés. Argentina hizo lo que siempre hace y lo que probablemente hace mejor que cualquier selección de la historia. Está seis de seis en semifinales de los Mundiales y ahora irá a defender su título”, afirmó.
Rooney también remarcó que Inglaterra tuvo momentos de fortuna durante el partido, pero elogió la reacción del conjunto argentino cuando estaba en desventaja.
“No creo que podamos quejarnos. Hay que ser honestos. Su reacción fue magnífica. Pegaron dos tiros en los palos, Inglaterra tuvo suerte, pero nunca entraron en pánico. Se mantuvieron fieles a su plan de juego, creyeron en lo que estaban haciendo y las sustituciones funcionaron”, analizó.
Finalmente, cerró con una frase que rápidamente comenzó a circular en las redes sociales y fue celebrada por los hinchas argentinos.
“Hay que admirar y respetar la manera en que volvieron al partido. Merecen estar en la final del domingo… por mucho que me duela decirlo”.
El reconocimiento de una de las máximas figuras del fútbol inglés terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la transmisión y volvió a reflejar el respeto que despierta la Selección argentina incluso entre sus históricos rivales.
