A diferencia de las tartas tradicionales, la galette se caracteriza por su aspecto rústico y su preparación sencilla. No requiere molde ni bordes perfectos: basta con estirar la masa, colocar la fruta elegida en el centro y plegar los extremos antes de hornear. El resultado es un postre casero que combina una masa crocante con un relleno jugoso.
Ingredientes
Para la masa
- 250 g de harina 0000
- 125 g de manteca fría
- 50 g de azúcar
- 1 pizca de sal
- 60 ml de agua fría
Para el relleno
- 3 duraznos, manzanas, peras o ciruelas
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 cucharada de maicena
- Jugo de medio limón
- Canela (opcional)
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Paso a paso
- Mezclar la harina, el azúcar y la sal.
- Incorporar la manteca fría en cubos y formar un arenado.
- Agregar el agua fría hasta obtener una masa homogénea.
- Llevar a la heladera durante 30 minutos.
- Mezclar las frutas cortadas con el azúcar, el jugo de limón, la maicena y la canela.
- Estirar la masa en forma circular.
- Colocar el relleno en el centro, dejando unos centímetros libres en los bordes.
- Doblar los bordes hacia el centro sin cubrir completamente la fruta.
- Pincelar con huevo y espolvorear un poco de azúcar.
- Hornear a 190 °C durante 35 a 40 minutos.
Cómo servirla
La galette puede disfrutarse tibia, acompañada con una bocha de helado de crema americana, crema chantilly o simplemente espolvoreada con azúcar impalpable.
La galette demuestra que no hace falta una presentación perfecta para conseguir un postre delicioso. Su elaboración simple y su versatilidad la convierten en una excelente opción para aprovechar frutas de estación.
