Sobre el arroyo Claro, que se encuentra a la par de la ruta 40 en Tunuyán, pasa un importante colector cloacal que, desde fines de abril, pierde aguas grises y otros materiales indeseables sobre ese espejo de agua.
Aysam se encuentra renovando el sistema cloacal para toda la ciudad y adjudicó la obra a una empresa constructora. Esto incluyó el recambio de este colector madre que lleva los deshechos de los tunuyaninos a una planta de tratamiento.
Para ello, hace tres semanas, se realizó un by pass sobre la ruta 40. Sin embargo, en medio de la instalación se rompió ese colector madre -que dataría de 1972- y el material comenzó a caer sobre el arroyo, contaminándolo.
La infraestructura de 500 milímetros colapsó, pasaron 10 días de quejas de los vecinos y entonces lo repararon.
Pero el caño volvió a romperse y este lunes las aguas grises caían nuevamente sobre el arroyo Claro, ubicado a la salida de esa ciudad en dirección al norte. Esas aguas luego decantan en el río Tunuyán.
