A comienzo de este mes arrancó en todo el país la campaña de vacunación contra el sarampión, rubeola, paperas y polio. La inmunización está destinada para niños de entre 13 meses y 4 años (inclusive) y, según refirieron las autoridades locales, “la campaña de vacunación va mal”.
De acuerdo con los datos oficiales, “hasta el momento se han vacunado unos 23.000 menores, de un público objetivo de 105 mil”.

Iris Aguilar, jefa del Departamento de Inmunizaciones de Mendoza, fue quien alertó a la sociedad sobre el panorama que se replica en las grandes ciudades del país.
Mediante una publicación en su cuenta personal de Twitter, la funcionaria aseguró que los motivos por los que no funciona la campaña son:
- Los padres contestan que no es necesaria la vacunación.
- Algunos médicos aseguran lo mismo que los padres.
“Nadie con un mínimo de racionalidad quiere ver sarampión ni niños condenados a la polio. Nosotros estamos, necesitamos que nos ayuden y se sumen”, escribió Aguilar.
La Campaña de Vacunación va mal …motivos, los padres nos contestan q no es necesario y el más lamentable, algunos médicos dicen lo mismo.Nadie con un mínimo de racionalidad quiere ver sarampión ni niños condenados a la polio.Nosotros estamos,necesitamos q nos ayuden y se sumen.
— Iris Aguilar (@iaguilar30) October 13, 2022
Otro detalle que reveló la jefa de Inmunizaciones es que “cuando los vacunadores asisten a los jardines maternales, se encuentran que los chicos no van. Los padres no mandan a los chicos para que no los inmunicen”.
Para tener en cuenta
Los niños de entre 13 meses y 4 años que accedan a inocularse no deberán presentar ninguna orden médica ni sacar turno previo.
Solo tienen que presentarse en los sitios disponibles: centros de salud asignados, Parque Benegas, súper e hipermercados, plazas departamentales, el Vacunatorio Central o en los mismos jardines maternales con su libreta de salud y su Documento Nacional de Identidad (DNI).
El calendario nacional de vacunación indica la primera dosis de la vacuna contra el sarampión a todos los niños de un año y la segunda, a los cinco. Y la de la polio deben recibirla a los dos, cuatro y seis meses, con un refuerzo a los cinco años.
Así, aproximadamente cada cuatro años se acumula un número de “susceptibles” (entre los que no fueron vacunados y los que no tuvieron una respuesta inmunológica adecuada) que alcanza o supera el número de chicos y chicas que nacen cada año.
