Ulpiano Suarez.

El intendente de la Ciudad, Ulpiano Suarez, tomó distancia de la polémica generada por la vicegobernadora Hebe Casado en torno a la cifra de desaparecidos durante la última dictadura, y llamó a evitar la confrontación en un tema que consideró de “alta sensibilidad institucional”.

“Vivir en democracia permite que la vicegobernadora o cualquier otro mendocino se exprese en un sentido u otro”, sostuvo el jefe comunal, al tiempo que remarcó “la importancia del ejercicio de la memoria, para llegar a la verdad y para que se haga justicia”.

Mendoza reglamentó el uso de terrenos estatales para la minería

El Gobierno reglamentó el uso de terrenos estatales vinculados a la actividad minera, estableciendo reglas claras sobre las condiciones de ocupación, uso y aprovechamiento de inmuebles provinciales por parte de operadores mineros. La disposición fue elaborada con intervención de la Dirección…

Sus declaraciones se dieron en el marco de las actividades por el Golpe de Estado en Argentina de 1976, en una jornada que, según indicó, convocó a “miles y miles de mendocinos” que se manifestaron “de manera pacífica”.

Suarez evitó ingresar en la discusión puntual sobre el número de víctimas, aunque fijó una posición sobre la gravedad de los hechos. “Si fueron 30.000 o si fueron algunos menos, es gravísimo lo que sucedió en la historia de Argentina”, afirmó.

En ese sentido, insistió en la necesidad de encarar el debate con “una mirada amplia” y sin profundizar divisiones: “Tenemos que tratar de no caer en las grietas, en las confrontaciones que suceden a diario”.

El intendente también apuntó a la responsabilidad de la dirigencia política en este tipo de discusiones. “Nosotros tenemos la responsabilidad de contribuir a una mejor convivencia y al fortalecimiento de nuestra democracia”, señaló, y agregó que la fecha debe ser un espacio de “mucha reflexión”, con aportes “con madurez a estos debates que son necesarios en Argentina”.

Qué había dicho Casado

En la antesala de un nuevo aniversario del Golpe de Estado en Argentina de 1976, a 50 años de su inicio, la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, volvió a quedar en el centro de la escena política tras cuestionar la cifra de desaparecidos durante la última dictadura. La funcionaria utilizó sus redes sociales para ratificar una postura que ya había expresado en otras oportunidades.

La controversia se desató luego de declaraciones de Estela de Carlotto, quien sostuvo: “Queremos un país como soñaron nuestros hijos, los 30.000 desaparecidos”. La referencia reactivó un debate histórico que atraviesa a la política nacional y que, en este caso, tuvo una respuesta inmediata desde Mendoza.

A través de su cuenta en la red social X, Casado replicó: “No queremos ese país y no fueron 30.000”. La frase, breve y directa, volvió a instalar una discusión sensible en torno a la memoria del terrorismo de Estado y generó repercusiones en distintos sectores políticos y sociales.

El posicionamiento de la vicegobernadora se inscribe en una línea discursiva que cuestiona la cifra sostenida por organismos de derechos humanos, en un contexto de alta carga simbólica y política. La cercanía de la fecha conmemorativa amplificó el impacto de sus dichos y reavivó tensiones en la agenda pública mendocina.