San Rafael, Potrerillos y el Valle de Uco son por excelencia los tres destinos de Mendoza más elegidos por los turistas para vacacionar. Pese a la presencia de la Tercera ola y la cirulación comunitaria de Ómicron, los visitantes decidieron viajar y, en la mayoría de los casos, a la hora de cuidarse se percibe una reticencia a hisoparse.

“Tanto en Potrerillos como en San Rafael no se observa, en las Postas sanitarias habilitadas para testeos y vacunación contra el coronavirus, grandes demandas de turistas en busca de un hisopado. Tampoco ocurre con la inmunización”, expresaron referentes de las zonas.

En tanto en el Valle de Uco, la demanda diaria en los centros de testeos promedia los 250 o 300 turnos, pero no todos son turistas sino también muchos residentes. 

¿Turistas cuidadosos o irresponsables?

En medio del alto grado de contagiosidad que presenta Mendoza, con cifras superiores a las 4.500 personas diarias, número superiror a los del arranque de la pandemia, situación que se replica a nivel nacional, miles y miles de argentinos circulan por las rutas en busca de un destino para descansar.

Entre ellos, muchos arribaron a Mendoza, por el momento no hay cifras oficiales del Ente Provincial de Turismo ya que se están procesando y se estima que estarán en unos días, sin embargo, la mayor cantidad de visitantes está apostado en Potrerillos, San Rafael y el Valle de Uco.

Ante el crecimiento de contagios y las nuevas medidas adoptadas por las autoridades sanitarias, en Mendoza el comportamiento de los turistas ha sido diferente al que se refleja en la Costa Atlántica, por ejemplo, donde los puestos de testeos están desbordados.

“En San Rafael la mayor cantidad de visitantes está alojado en el Valle Grande, uno de los grandes atractivos de la región. Teniendo en cuenta que esto iba a ocurrir, las autoridades de Salud de la Provincia ampliaron la atención de la Posta sanitaria durante las 24 horas con una ambulancia y dos enfermeros”, reflejó Abel Freidemberg, director regional del Sur.

El lugar cuenta con un centro de hisopados y de vacunación con horario corrido que no se ha visto desbordado en cuanto a la demanda. “Realmente los turistas acá no hacen colas ni para hisoparse ni para vacunarse. Son pocos los que asisten al lugar, más bien es concurrido por residentes”, dijo Freidemberg.

El especialista, además, agregó que “lo que hacen los turistas que tienen algún tipo de síntoma es autoaislarse y pasar la enfermedad alejados de la muchedumbre”.

“Hasta hace unos días, muchos, incluso, no asistían a testearse porque no querían quedar aislados en las cabañas. Esa es una realidad también”, explicó preocupado el director regional y agregó que, pese a ello, la situación epidemiológica está controlada.

Respecto a lo que ocurre en Potrerillos, referentes de Turismo advirtieron que “la situación es similar a la del Sur proviniclal, es decir, los que más se están hisopando y vacunando son los residentes, no tanto turistas”.

“Lo que sí se observa es que muchos visitantes consultan con los médicos o enfermeros del centro de Salud con la única intención de autoaislarse y atravesar bien la enfermedad”, explicaron.

En tanto, en el Valle de Uco, Mauro Acuña, director asistencial del hospital Scaravelli, manifestó que la demanda es alta, tal como ocurre en el Gran Mendoza, con 250 o 300 hisopados diarios.

“Son tantas las personas que se presentan en los centros de salud que no tenemos el dato discriminado de si son turistas o residentes de la zona, lo cierto es que se testea a todos por igual. Obviamente que cuando los datos se cargan sí se discrimina los datos filiatorios”, contó el médico.

Respecto a la vacunación manifestó que la demanda es alta y allí sí se observa una alta concurrencia de turistas que buscan completar el esquema primario o la tercera dosis.