De cincuenta trabajadoras sexuales entre las que se realizó un relevamiento, sólo en una se diagnosticó sida. Ahora, el estudio se extenderá a cien prostitutas más. Así, a través de un programa de la Asociación de Meretrices Argentina (Amar), en conjunto con la entidad local y con el acompañamiento de Celia Zalazar, de la Comunidad Internacional de Mujeres Viviendo con VIH-SIDA) y el Programa Provincial de Sida, el análisis se realizó sobre una muestra pequeña que paulatinamente será incrementada, según manifestó la presidenta de AMAR, Adriana Bordón.

    Además de realizar análisis como los de hepatitis B, mal de Chagas, VRL o VIH, lo que se intenta es aumentar la cantidad de testeos voluntarios, ya que así se diagnostica la enfermedad a tiempo, logrando que la persona infectada pueda llevar una vida normal, al igual que con cualquier otra enfermedad crónica. “En las próximas semanas se llevarán a cabo los análisis en cien chicas más”, afirmó la encargada de AMAR en Mendoza.

    Se realizarán de la misma manera que en las 50 anteriores, tomando las muestras de sangre y llevándolas al Centro Emilio Coni, lugar donde habitualmente se hacen los análisis de cualquier persona que lo solicite. El Coni cuenta con un grupo de profesionales que se encarga específicamente de los pacientes que van a realizarse dicho análisis, compuesto, entre otros, por dos médicos y un psicólogo, que brindan información y contención al paciente.

    Si bien a poco de su descubrimiento, el sida fue relacionado con sectores marginados como los de homosexuales, prostitutas y drogadictos, eso fue cambiando con el tiempo y hoy es un hecho que es una enfermedad que afecta a todos. A diferencias de otras mujeres, son las prostitutas las que toman conciencia respecto del tema. Ellas saben que su trabajo las coloca en situación de riesgo: Es por eso que deben tomar mayores cuidados a la hora de mantener una relación sexual.

    Teniendo en cuenta esto, las organizadoras de la iniciativa aseguraron que es fundamental trabajar en la prevención y promover conductas de cuidado personal, mayormente, entre las mujeres que aún siguen supeditadas a la decisiones masculinas, por ejemplo, en el uso del preservativo y las conductas sexuales. Además de acceder a información en cualquier centro de salud u hospital más cercano, la Nación cuenta con un teléfono gratuito (0800- 3333444) en el que se pueden realizar diversas consultas y con el mayor de los anonimatos.