La provincia de Mendoza fue escenario este viernes de un megaoperativo sin precedentes: el traslado del reactor de hidrodesulfuración HG-D-3501, fabricado por Impsa para YPF. Con un peso de 456 toneladas y casi 40 metros de longitud, esta pieza es la más pesada movilizada por rutas nacionales y ahora deberá esperar varios días para continuar con su camino

El operativo, que contaba con una marcha extremadamente lenta de entre 4 y 5 km/h., se detuvo en la intersección de la calle Boedo y el Acceso Sur, donde la estructura permanecerá hasta nuevo aviso.

El problema para seguir con el traslado del rector radica en un puente de la Ruta Nacional 7, que pasa por encima de la Ruta Provincial 15, el cual no está en condiciones de soportar el peso. Por esto, se necesitan refuerzos estructurales por parte de Impsa, los cuales no están listos. En este contexto, la autorización de parte de Vialidad Nacional no está. Otro puente se encuentra exactamente en la misma condición.

Los ingenieros aún no han presentado todos los cálculos de factibilidad necesarios y quienes están a cargo del traslado no están dispuestos a asumir riesgos que puedan comprometer la seguridad. Incluso, se espera que la autorización para continuar el operativo se otorgue -como muy temprano- el martes 19 de agosto, una vez que se completen los estudios técnicos requeridos. Hasta tanto, lógicamente, nadie se arriesgará a que ese puente ceda.

Este retraso afectará no solo al cronograma del traslado, sino también a la producción de diésel en la refinería de YPF. El reactor HG-D-3501 es esencial para la nueva unidad de Hidrodesulfuración (HDS II), que permitirá reducir el contenido de azufre en el diésel a solo 10 partes por millón, cumpliendo con las normativas ambientales internacionales.

El operativo, que originalmente se estimaba duraría tres días, comenzó en la planta de Impsa en Godoy Cruz y tiene como destino final la refinería de YPF en Luján de Cuyo. Claro está, se extenderá al menos el doble del tiempo estimado.