PSJ Cobre Mendocino anunció una inversión adicional para incorporar tecnología de filtrado de colas y elevar en 50% su capacidad de procesamiento. En el marco de la etapa previa a la construcción, el proyecto presentó ante la autoridad de aplicación una serie de modificaciones tecnológicas y operativas que, según informó la empresa, ya fueron evaluadas y aprobadas.

El principal cambio es la incorporación de un sistema de filtrado de alta capacidad que permitirá procesar hasta 42.000 toneladas de mineral por día, frente a las 28.000 toneladas previstas inicialmente, manteniendo los 141 litros por segundo de agua ya aprobados.

Así será el tratamiento de las colas y el agua

La modificación apunta a mejorar la recuperación y recirculación del recurso hídrico y, al mismo tiempo, a cambiar las características del material que será dispuesto en el depósito de colas. Tras la flotación, las colas serán espesadas hasta alcanzar aproximadamente un 60% de sólidos y luego pasarán por un sistema de filtrado que permitirá obtener una torta con alrededor de 85% de sólidos y bajo contenido de humedad. Ese material será transportado y dispuesto mediante apilamiento en seco, mientras que el agua recuperada volverá al circuito interno de la planta.

Según la información difundida por PSJ, el nuevo esquema permitirá aumentar el procesamiento sin incrementar el caudal de agua fresca ni ampliar la superficie evaluada y aprobada para el proyecto. La compañía señaló que el diseño del depósito de colas filtradas fue desarrollado por Knight Piésold, consultora internacional especializada en ingeniería de depósitos de relaves, estabilidad geotécnica, monitoreo y cierre de instalaciones mineras. La mayor densidad y compactación del material permitirían mantener la disposición dentro de la misma superficie contemplada en el diseño anterior.

El aumento de capacidad también está relacionado con la actualización del modelo geológico del yacimiento y con una modificación de la ley de corte o cut off. Las nuevas perforaciones in-fill y los estudios previos a la construcción permitirán incorporar al proceso parte del mineral de baja ley que anteriormente estaba destinado a una escombrera. De acuerdo con la empresa, esto permitirá aprovechar material ya identificado dentro del plan minero sin extender la huella del proyecto hacia nuevas áreas.

La incorporación de esta tecnología implicará una mayor inversión y un incremento de los costos operativos, debido a la necesidad de sumar equipos, infraestructura de filtrado y sistemas para el manejo mecánico del material. PSJ sostiene que, a cambio, el nuevo diseño permitirá mejorar las condiciones de estabilidad y control del depósito de colas y facilitar un esquema de cierre progresivo, con coberturas y tareas de revegetación en los sectores que alcancen su configuración final.

Con la optimización, la empresa proyecta una producción aproximada de 75.000 toneladas anuales de cobre, 80.000 onzas de oro y 900.000 onzas de plata. PSJ sostiene que el incremento de procesamiento elevará el potencial económico del proyecto y los beneficios asociados para Mendoza a través de actividad económica, exportaciones, regalías, impuestos y aportes fiscales.

El proyecto avanza así hacia la etapa constructiva con modificaciones que, según la compañía, buscan producir más utilizando el mismo volumen de agua aprobado y aprovechar una mayor proporción del mineral ya identificado.

El comunicado