La erupción del volcán Anak Krakatoa en Indonesia provocó una fuerte alteración del tráfico aéreo y dejó a más de 270.000 pasajeros afectados. La presencia de ceniza volcánica obligó a las autoridades a extender el cierre temporal de siete aeropuertos, incluido uno de los principales centros de conexión aérea del país, en Yakarta.

El Ministerio de Transporte de Indonesia informó que las restricciones alcanzan a 270.337 pasajeros y unos 2.300 vuelos, entre ellos conexiones internacionales con destinos como Sidney, Doha y Amsterdam. Los aeropuertos permanecerán cerrados hasta nuevo aviso mientras se monitorean las condiciones del espacio aéreo.

El Anak Krakatoa, cuyo nombre significa “hijo del Krakatoa”, está ubicado en el estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, las dos más pobladas de Indonesia.

Después de varias horas de aparente calma, el volcán volvió a registrar actividad durante la noche, luego de la erupción que había comenzado el viernes. La emisión de cenizas generó preocupación entre las autoridades debido a la altura alcanzada por la columna volcánica.

Según el Gobierno indonesio, la ceniza llegó a acumularse a más de 15 kilómetros de altitud, por encima de la altura habitual a la que operan los aviones comerciales, que generalmente vuelan entre los 9 y 12 kilómetros.

Qué aeropuertos están cerrados

Entre los aeropuertos afectados se encuentra el Soekarno-Hatta, ubicado en Yakarta y considerado uno de los principales centros de conexión aérea del Sudeste Asiático.

También fueron cerrados los aeropuertos de Halim Perdanakusuma, Budiarto, Pondok Cabe, Muhammad Taufiq Kiemas y Husein Sastranegara, todos en la isla de Java. A ellos se suma el aeropuerto Radin Inten, situado en Sumatra.

Las autoridades indicaron que los cierres continuarán hasta nuevo aviso y que se realizarán evaluaciones constantes para determinar cuándo las condiciones permitirán retomar las operaciones con seguridad.

Como alternativa, el Gobierno designó seis aeropuertos de Java que podrían utilizarse para mantener parcialmente la conectividad aérea. Sin embargo, su funcionamiento dependerá de la evolución de la nube de ceniza y de las decisiones adoptadas por las distintas compañías aéreas.

El antecedente del tsunami de 2018

La actividad del Anak Krakatoa genera especial atención debido a su antecedente más grave. En diciembre de 2018, una erupción provocó el derrumbe parcial del cono volcánico y desencadenó un tsunami que golpeó las costas de Java y Sumatra.

El desastre dejó 425 muertos, 25 personas desaparecidas y alrededor de 14.000 heridos, de acuerdo con las cifras oficiales citadas por las autoridades indonesias.

En esta oportunidad, sin embargo, la Agencia Geológica de Indonesia descartó riesgo de tsunami asociado a la actual actividad volcánica.

El Anak Krakatoa surgió de las aguas décadas después de la gran erupción del Krakatoa de 1883, una de las mayores erupciones volcánicas registradas en la historia moderna. Aquella catástrofe provocó la destrucción de gran parte del volcán y dejó unas 36.000 personas muertas, mientras que sus efectos atmosféricos pudieron observarse en diferentes lugares del mundo durante meses.

Indonesia mantiene la vigilancia

Indonesia se encuentra dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una extensa zona caracterizada por una intensa actividad sísmica y volcánica. El archipiélago está formado por unas 17.000 islas y registra miles de movimientos sísmicos cada año.

Ante la actual erupción del Anak Krakatoa, las autoridades mantienen un seguimiento permanente de la actividad volcánica y de la presencia de ceniza en la atmósfera, mientras las aerolíneas deben adaptar sus operaciones a las condiciones del espacio aéreo.