El oficialismo provincial intensifica las negociaciones en la Legislatura para lograr los consensos necesarios que le permitan dar despacho al proyecto de Presupuesto 2026 el próximo martes y llevarlo al recinto el miércoles siguiente.

Mientras tanto, los ojos están puestos en lo que sucede en el Senado, donde la correlación de fuerzas es más ajustada y las conversaciones avanzan con cautela.

Fuentes parlamentarias consultadas por El Sol reconocieron que la estrategia oficialista apunta a tener todo listo en Diputados, aunque la decisión final dependerá del clima político en la Cámara Alta.

“Sabemos que los números en Diputados son más holgados, pero en el Senado la realidad está mucho más ajustada. Estamos esperando cómo se desenvuelve todo para poder avanzar, señaló una fuente del bloque oficialista.

El objetivo es evitar un traspié político que complique el tratamiento del proyecto en la segunda cámara. “No sea cosa que le demos media sanción acá y no estén los números allá”, advirtió otro legislador involucrado en las conversaciones.

Expectativa y cautela

Por el momento, desde la oposición no se han presentado pedidos formales de modificación, aunque reconocen que el diálogo recién comienza y que los intendentes jugarán un rol clave para destrabar la discusión. “Todavía falta que se reúnan los intendentes. Una vez que eso ocurra, se destraba y se llega a un acuerdo”, comentó un dirigente oficialista con fuerte injerencia en las decisiones.

En tanto, en los pasillos de la Legislatura, uno de los referentes con peso político explicó que aún no hay un interlocutor definido con quien entablar una negociación directa: “Falta que reaccionen. No hay con quién hablar. Están aturdidos todavía. En cuanto se pongan de acuerdo y definan un interlocutor nos sentaremos a charlar”, sostuvo en clara alusión al traspié electoral que el peronismo tuvo en el pasado 26 de octubre.

Asimismo, los diferentes actores políticos oficialistas coinciden en esperar los aportes que pudieran surgir desde los bloques antagónicos, tomando como referencia que hace ya tres semanas terminaron de pasar por la comisión de Presupuesto los distintos funcionarios de gobierno.

El cálculo ronda los 45 días de trabajo en total, antes de arribar al recinto para el tratamiento del cuerpo. “No tenemos apuro”, aseguran.

Pese al optimismo de Cambia Mendoza, desde los sectores opositores piden prudencia y aseguran que las conversaciones recién se están iniciando. La diputada del PRO, Cintia Gómez, consideró que “es apresurado decir que está todo cocinado” y subrayó la necesidad de estudiar en detalle el pedido de roll over incluido en el proyecto del Ejecutivo.

“Nos mantenemos en estudio como interbloque de la Unión Mendocina y como bloque PRO. No hemos tomado ninguna decisión, así que hay que seguir esperando. Debemos saber bien en dónde estamos metiendo los bienes de los mendocinos, explicó Gómez.

Gómez aclaró que, más allá de las diferencias partidarias, mantiene diálogo con el intendente de Maipú, Matías Stevanato: “No vengo del peronismo, pero hablo con el intendente por mi función como legisladora, para tratar de darle lo mejor a los maipucinos. Aún estamos conversando para ver cómo seguir adelante.

El senador Félix González y Germán Gómez, espadas legislativas del Peronismo, conversan tras la sesión en Diputados.

El peronismo, con observaciones y sin postura definida

Desde el bloque peronista, las voces consultadas describen el proceso de negociación como “complicado” y aseguran que aún existen numerosos puntos por revisar.

“Está complicado el tema. Tenemos muchas observaciones por tratar y resolver. El oficialismo quiere tratarlo la semana que viene, están apurados. No pedimos nada a cambio; lo que pedimos es trabajar en varios aspectos en los que no estamos de acuerdo en cómo vienen, indicó un referente del PJ.

Así las cosas, mientras el oficialismo confía en encaminar el debate la próxima semana, los espacios opositores mantienen sus reservas. El desenlace dependerá, finalmente, de cómo se equilibren las fuerzas y acuerdos entre Diputados y el Senado, en una pulseada política clave en torno a la Ley de Leyes, principal herramienta para definir el rumbo económico de la provincia.