El Senado de la Nación se encuentra debatiendo en comisiones la Ley Bases, que ya cuenta con media sanción de Diputados. Un punto que está trabando el tratamiento y por el cual el gobierno de Javier Milei no puede conseguir despacho, es el del Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI). 

Se trata de un conjunto de medidas económicas que, a través de la desregularización del mercado, busca “incentivar las grandes inversiones nacionales y extranjeras, promover el desarrollo económico, desarrollar y fortalecer la competitividad, incrementar las exportaciones de mercaderías y servicios al exterior, favorecer la creación de empleo, generar de inmediato condiciones de previsibilidad y estabilidad y crear para las grandes inversiones un régimen que otorgue certidumbre, seguridad jurídica y protección especial para el caso de eventuales desviaciones y/o incumplimiento por parte de la administración pública y el Estado”.

En concreto, el RIGI apunta a implementar incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios con el objetivo de atraer inversiones extranjeras. Apunta, fundamentalmente, a sectores como la agroindustria, infraestructura, forestal, minería, gas, petróleo, energía y tecnología. A su vez, el Estado se compromete a mantener esas ventajas impositivas por 30 años para proyectos de inversión superiores a los 200 millones de dólares.

La gestión de Alfredo Cornejo está a favor del RIGI. Así lo blanquearon los ministros Natalio Mema (Gobierno) y Víctor Fayad (Hacienda), quienes sostuvieron que la medida sería “muy beneficiosa para la provincia”.

Da la sensación de que es un régimen mucho más generoso que el de países vecinos. Se necesita un incentivo muy grande para que una empresa se anime a invertir en largo plazo en Argentina”, analizó Fayad.

El ministro de Hacienda, Víctor Fayad junto a la vicegobernadora Hebe Casado.

El responsable de la cartera de Hacienda detalló que este régimen puede aportarle a las empresas una mayor “estabilidad fiscal” ya que se tratan de inversiones a largo plazo. “Una queja habitual era ‘no me cambien las reglas de juego una vez que yo invertí. Déjame repatriar los fondos y déjame ingresar, déjame mover el capital libremente´”, subrayó.

En cuanto al beneficio que le generaría a la Provincia, Fayad remarcó que “serían inversiones nuevas, pasás de cero a tener algo”. Esto se traduciría en una mayor actividad económica. El funcionario explicó que “si paga o no paga impuestos es importante en un punto. Hay que priorizar que genere actividad económica porque eso se traduce en mayor empleo y es beneficioso para la sociedad”.

Sin embargo, Fayad expresó que “hay dejar de ver a la Provincia como si fuera un fisco solamente, la tenemos que ver como un espacio generador de empleo o de actividad”.

En ese sentido, el ministro de Hacienda agregó que primero se tiene que aprobar un régimen “que nos brinda este tipo de cosas” y después “vemos cuál es la estructura impositiva óptima para que eso pueda funcionar sin problema”. A su vez, hizo énfasis que lo importante “es que se haga la actividad, que es en última instancia lo que para lo que estamos”.

El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorrial, Víctor Fayad junto a la vicegobernadora Hebe Casado

Por su parte Mema aseguró que “sin dudas” el RIGI sería beneficioso e importante porque se trata de “un aporte nacional importante donde está la mayor carga impositiva”. Además, complementaría el trabajo que viene realizando desde el Gobierno en materia impositiva.

Ese tipo de inversiones nos viene muy bien como provincia y acompaña al trabajo que venimos haciendo con nuestras leyes impositivas. En este punto venimos paulatinamente eliminando impuestos como algunos de sellos, bajamos el impuesto de Ingreso Brutos. Como de los programas de inversión como Mendoza Activa”, finalizó Mema.