Si bien en Mendoza los efectos directos de la crisis mundial están tardando en sentirse, de a poco algunos sectores ya están viéndose vulnerados. Uno de los principales marcadores que refleja los avatares de una crisis son los trámites de cobro del seguros de desempleo, que en la provincia son otorgados por varios organismos. Ciertamente, los datos por separado de cada organismo no son muy abultados, pero sumados arrojan una cifra preocupante que llega a 1.000 consultas durante el primer trimestre del 2009 para obtener este beneficio, marcando claramente el nivel de despidos.
EL SEGURO. Un trabajador registrado, es decir, en blanco, puede acceder a un seguro de desempleo luego de ser despedido. El tiempo de duración y el monto de este beneficio depende de la antigüedad del empleado. El objeto del seguro es contener a los desocupados y a sus familias por algunos meses luego de quedarse sin trabajo. El pago de este beneficio se debita de los aportes que durante la actividad laboral el patrón pagó por su empleado. De este modo, sólo pueden acceder al seguro trabajadores registrados.
QUIÉNES OTORGAN EL SEGURO.
Inicialmente, el seguro de desempleo se tramita en la Anses, pero algunas entidades han comenzado a otorgar este seguro sin pasar por el organismo de seguridad social. Tal es el caso del Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Rurales (Renatre), que en el primer trimestre del 2009 ha visto incrementado sensiblemente los pedidos de este tipo de cobertura. “Desde que empezó el 2009 tenemos unas 140 personas, trabajadores del campo local, que por mes han pedido el seguro de desempleo al ser echados”, informó Margarita Granata, titular del Renatre en la provincia.
Así, puede inferirse que, en los primeros tres meses del año, unos 420 trabajadores rurales se quedaron sin trabajo. Sin embargo, estas cifras son relativas si se tiene en cuenta que sólo pueden inscribirse para el beneficio los trabajadores cuyos patrones hayan realizado aportes en algún momento, dejando afuera a los trabajadores en negro, que en el ámbito rural son mayoría. “Cuando la gente viene a tramitar el seguro nos dice que los despidieron por la crisis, porque el patrón ya no comercializa tanto y por el clima, porque muchas hectáreas se pierden y, por ende, se necesita menos gente”, afirmó Granata.
En la actualidad, el Renatre de Mendoza tiene inscriptos a unos 30.000 trabajadores rurales, y este seguro de desempleo que la entidad otorga de manera particular sale del 1,5% de la contribución total que por ingresos declarados el empleador le paga al Renatre a través del código 97. Por su parte, la Subsecretaría de Trabajo registró durante el primer trimestre del año a 240 trabajadores que solicitaron el seguro de desempleo, divididos de la siguiente manera: en enero fueron despedidas 67 personas, 95 en febrero y 78 en marzo.
El rubro que va a la cabeza de los despidos es del comercio, con 23,33% de desvinculaciones: 15 trabajadores despedidos en enero, 23 en febrero y 13 en marzo. Le sigue la industria, con 17,51% y seis despidos en enero, 23 en febrero y 13 en marzo. Luego está la seguridad privada, con 15% (11 despidos en enero, 13 en febrero y 14 en marzo). Con el mismo porcentaje se encuentra transporte, que despidió a 12 personas en enero, 15 en febrero y 9 en marzo.
Por último, la agricultura figura con 1,25%: dos despidos en enero, uno en febrero y ninguno en marzo. Aquí no hay que perder de vista que muchos de estos trabajadores son absorbidos por el Renatre. El Ministerio de Trabajo de la Nación también otorga un seguro de desempleo con características especiales, tratando de contener los casos de despidos masivos, y el mecanismo consiste en pagar el monto total del seguro en una sola cuota y por única vez con la presentación de un contraproyecto.
“Nosotros entregamos el seguro en un solo pago, pero previamente los interesados deben presentar un proyecto que debe ser aprobado”, explicó Diego Petignano, delegado del ministerio en Mendoza. Con esta modalidad, empresas como Litografía Sanz fueron recuperadas por sus empleados. Todos pidieron el beneficio en una cuota, presentaron el proyecto y se les duplicó el monto a recibir para reinvertirlo y mantener la fuente de trabajo. Para este mecanismo, por mes a la cartera de Trabajo ingresan unos 25 pedidos, lo que hace aproximadamente unas 75 consultas en el primer trimestre del año.
Finalmente, el seguro de desempleo otorgado por el Anses cuenta con unos 22 pedidos al mes (unas 66 consultas en el trimestre), los que, luego de evaluarse que cumplan los requisitos, son entregados (ver aparte). De este modo, si bien las autoridades relativizan los índices de desocupación, la solicitud del seguro de desempleo es un medidor que demuestra a las claras que los números van creciendo.
