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Los alumnos del quinto año de la Escuela 4-128 Adolfo Pérez Esquivel de Capital manifestaron su malestar por las restricciones impuestas por la dirección para la presentación de las camperas de egresados. Por su parte, las autoridades explicaron que se apoyan en las reglas de la institución y que el festejo, que se ha vuelto tradicional en los últimos años, no está prohibido.

Según relató una madre a El Sol, la dirección del establecimiento educativo ubicado en calle San Juan al 421 negó la posibilidad de realizar la presentación con las formas habituales. Es decir, con música, intervenciones y hasta el uso de pirotecnia dentro de la escuela.

“Los chicos quieren hacer la presentación y sólo reciben la negativa de la directora. Son sólo cuatro los cursos que expondrán. Además, como tutores nos hemos ofrecido para limpiar todo, en caso de que así sea necesario”, explicó la madre indignada por la decisión de las autoridades.

Los padres de los estudiantes presentaron un escrito dirigido a la directora de la escuela, Mariana Marino, con el objetivo de llegar a un acuerdo, donde se les permita asistir al establecimiento el día y horario en que será la exposición del evento.   

“Se nos prohibió que los papás asistiéramos a la presentación de los buzos de los chicos. De hecho, se les hizo firmar un papel a los alumnos donde se comprometían a no presentar las camperas, hasta que se corrobore que ningún padre asistirá al evento”, explicaron a El Sol.   

Qué dicen desde la dirección

Frente al malestar, desde la dirección de la Escuela Adolfo Pérez Esquivel explicaron que la presentación está permitida, pero deberá llevarse a cabo bajo los lineamientos establecidos en el reglamento interno y las normas de convivencia escolar.

“La institución no prohíbe el festejo, pero tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad y la integridad física de todos los estudiantes. Cualquier celebración debe realizarse en un marco de respeto y organización”, indicaron desde la dirección.

El eje del conflicto radicó en cómo llevar adelante la celebración dentro de los protocolos escolares y, lejos de coincidir con el reclamo, la escuela dejó en claro que “no es algo nuevo” y que viene de “hace años” bajo las mismas reglas. 

De acuerdo con la Dirección General de Escuelas (DGE) se debe respetar un régimen de convivencia, ya que hay recomendaciones como que no pueden arrojar fuegos artificiales y nada que pueda producir daño algún compañero durante la celebración. Esto sumado a que existe la resolución 558, donde si los directivos permiten tirar papel picado y otras cuestiones, luego se debe limpiar de forma inmediata.

En cuanto a la presencia de los padres en el tradicional festejo, la dirección está a la espera de un “lineamiento” que llegue por parte de la DGE para ver si es posible que los mayores estén o no.

Desde el centro de estudiantes, algunos jóvenes expresaron que se sienten “limitados” y que su último año “pierde sentido si no se pueden expresar como quieren”. Mientras tanto, varios padres solicitaron una reunión urgente con el equipo directivo para buscar puntos de acuerdo.