No a todas las provincias Patricia Bullrich les da tanto tiempo y dedicación como a Mendoza. Eso, al menos, dicen aquellos que siguen sus pasos hacia 2023 y que conocen como piensa la ex ministra de Seguridad. Hay un feeling particular, aseguran. Y la presidenta del PRO aprovechó este finde XL para posicionarse en una provincia que la tiene en alta consideración. El anfitrión fue, principalmente, el radicalismo que tuvo más de un gesto, pero que a su vez fue retribuido por Pato.
Bullrich llegó a Mendoza por tercera vez, invitada por Alfredo Cornejo con una agenda distribuida en cuatro departamentos: Rivadavia, San Rafael, General Alvear y Malargüe. Son aquellos departamentos donde Cambia Mendoza necesita reforzar luego del resultado de las PASO. En el departamento del Este, por caso, prodigó su empatía con la gente, al punto que aquellos que la escucharon definieron que “esta tipa se cree lo que dice, está convencida“.
“Es una maratón, la gira más larga que ha hecho en Mendoza“, consideró Enrique Thomas, el mendocino que fue secretario de Seguridad Interior durante la gestión pasada. El objetivo de la dirigente del PRO es recorrer las provincias que eligen senadores nacionales, con la idea de arrebatar la mayoría a Cristina Fernández de Kirchner en la Cámara Alta. Esta “campaña por los cinco senadores” puede ser “otra medalla” que se coloque en el pecho después de las generales, evaluaron.
Mientras que en el radicalismo algunas voces prefieren mostrarse más cautos, en el entorno de Bullrich recalcaron que “está primera en imagen” en la provincia. “Más allá de la buena relación que tiene con el gobierno de Mendoza, es una provincia simbólica para el 14 de noviembre”, explicaron.
Por su parte, desde el radicalismo, Tadeo García Zalazar adelanta que vendrán más figuras de Cambiemos a Mendoza. Entre ellos, Rodríguez Larreta y Martín Lousteau, todavía con fecha a definir previo a las generales de noviembre.
“Se trata de un acuerdo en Juntos por el Cambio, la idea es mostrar la unidad de la mesa nacional“, explicó el intendente de Godoy Cruz y presidente de la UCR. La estrategia electoral en la provincia por parte de la alianza oficialista no tendrá cambios: “Nacionalizar la discusión y comparar la gestión nacional con la local. Esa es la línea, el manejo distinto de la pandemia, de la economía, de la educaión y de las instituciones”, reseñó.
El mensaje a la interna
Las fotos de Cornejo y Bullrich también dieron que hablar, porque ambos son dirigentes que se posicionan en la interna nacional de JxC hacia 2023. “La relación es muy buena“, definió García Zalazar, aunque también consideró que no sabe si Bullrich alcanzará esa línea de llegada.
“Es un tándem fuerte, se los ve cómodos a ambos“, observó otro socio del frente oficialista que optó por la reserva. Aunque también desde un sector del radicalismo sostuvieron que esa foto conlleva no sólo “un mensaje de unidad” de los dos partidos mayoritarios “trabajando juntos”, sino además para “aquellos que en algún momento creían que había que tener una buena relación con el gobierno“.
“Nuestros dirigentes van a hacer siempre lo necesario para que Juntos por el cambio esté consolidado y unido, sobre todo para que se consigan esos cinco senadores”, coincidió Álvaro Martínez, quien acompañó a la presidenta del PRO en la gira mendocina.

En el macrismo mendocino, algunos observan en que la relación entre ambos “representan muchas cosas. Cornejo representa un interior exitoso. Bullrich ya ha sembrado“, calificaron. Aunque otras voces señalan que, por otra parte, que “preferiríamos que se apoye más en sus candidatos o referentes locales”.
Y en la carrera interna, algunos se animan a señalar que el sprint final entre Bullrich y Larreta puede ser similar a la de Carlos Menem y Antonio Cafiero en la interna peronista de 1989. “Lo importante no es la estructura, sino el feeling que tiene con la gente, incluso en provincias peronistas y ella lo sabe”, puntualizaron.
De la paella al costillar
Pero donde más gestos tuvieron con la ex funcionaria nacional fue en Alvear. A un punto tal de que hubo “codazos” para posicionarse mejor junto a la dirigente nacional. Al departamento sureño llegó un día antes de la Fiesta de la Ganadería de General. Como tradicionalmente ocurre los viernes a la noche, en Alvear los radicales se congregan en la Paella que organizan los ex legisladores radicales Walter Sáenz y Armando Camerucci.
La historia de la paella tiene ya más de 18 años y empezó aglutinando a un sector. En su historia, evidenció las internas de los radicales pero hoy ese espectro aparece unido. Aunque, claro, mantienen algunas diferencias. De lo que trascendió, hubo discusiones para ver quién se acomodaba en la mesa principal. Allí fueron destinados principalmente las dos grandes figuras, Alfredo Cornejo y la invitada, Bullrich. También se les dio lugar a tres ministros de Rodolfo Suarez: Mariana Juri; Mario Isgró y Víctor Ibañez. A su vez, se sumó el intendente anfitrión, Walther Marcolini.
Pero el armado previo mostró las discusiones que tiene el radicalismo en Alvear. Uno de los que no llegó a esa mesa VIP fue Alejandro Molero. El director del Iscamen puja por el liderazgo en ese departamento frente a Marcolini. Su foto llegaría un día más tarde: en el predio ferial donde se realiza la Fiesta de la Ganadería, entregó un obsequio a Bullrich en el stand de su emprendimiento privado de cabañas, junto a la concejal Alejandra Toti, que va por su reelección.

Bullrich no fue la única representante del PRO en la mesa cabecera. También lo ubicaron a Álvaro Martínez, que figura tercero en la lista para Diputados de la Nación. Martínez fue prácticamente en representación de Omar de Marchi, que desde hace tiempo tiene agenda de territorio propia.
Alrededor de esa mesa se sentaron el resto de los comensales, no sólo radicales y macristas, sino también la línea empresarial que conduce Rodolfo Vargas Arizu. Sucede que en Alvear fue el único departamento donde lograron meter, como tercer candidato al concejo deliberante a Adrián Caltabiano, un contador, ganadero y vendedor de autos de 47 años.
Pato también dio sus gestos concretos. Para algunos no fue menor que se haya calzado el delantal con el símbolo de la UCR, el merchandising que el radicalismo alvearense había hecho para la ocasión.

Luego fue el turno de los discursos, donde también hubo un cambio sustancial. Cornejo le cedió el cierre a Bullrich porque “ya la consideramos casi radical”.
El ex gobernador, a su vez, recalcó en la necesidad de quitarle la mayoría al peronismo en ambas cámaras nacionales, hecho que no sucede desde 1983.
Y finalmente fue el turno de Pato, quien narró un episodio radical en su vida. Relató que, en 1983, acompañó a su abuela, que era afín a la UCR, al cierre de campaña de Raúl Alfonsín. En este tiempo, recordó, ella militaba en la Juventud Preronista. Al final, a pesar de su reticencia, Bullrich contó que fue impactada por el discurso del entonces candidato a la presidencia y que su abuela terminó llorando. Meses después, rompería con el peronismo y se juramentaría enfrentarlo, según el relato que fue reconstruido por algunos testigos.
