Los 20 precandidatos a diputados y senadores nacionales que encabezan sus respectivas listas realizaron una encuesta que les propuso El Sol. En sus respuestas dieron su diagnóstico sobre los principales problemas que tiene Mendoza, calificaron el manejo provincial y nacional de la pandemia y se manifestaron a favor o en contra de distintas temáticas.

A su vez, contaron cuáles serán sus primeros proyectos en caso de llegar al Congreso nacional y marcaron su postura respecto del desarrollo de la actividad minera en Mendoza. Opinaron, también, sobre si la provincia es discriminada por la Nación en el reparto de fondos.

El domingo, los mendocinos iremos al cuarto oscuro para definir quiénes serán los candidatos que, por cada espacio, competirán en las elecciones generales del 14 de noviembre. El objetivo final, en esa última instancia, es renovar 5 diputados y 3 senadores nacionales.

Las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) serán una especie de “filtro” que dejará en competencia a los candidatos que ganen dentro de su espacio y aquellos que logren superar el piso de 1,5% de los votos emitidos.

Coincidencias

Las 10 listas que proponen candidatos nacionales van desde las distintas formas de concebir la izquierda hasta los partidos identificados con posturas más liberales. Pero, más allá de lo variopinto, hay puntos en común: los 20 precandidatos están a favor de limitar las reelecciones indefinidas.

Actualmente, la figura del gobernador no puede ser reelecta, los intendentes pueden ser reelegidos por un período más y los legisladores pueden competir todas las veces que quieran para renovar sus cargos.

A su vez, convinieron en que se debería fijar la cantidad de asesores de los legisladores y le pusieron número: Josefina Canale, Marcia Marianetti, Julio Cobos y Adolfo Bermejo apuntaron a que deben ser entre 5 y 10, y Anabel Fernández Sagasti lo elevó a entre 10 y 20. El resto, coincidió en que deben ser menos de 5.

Diagnóstico

Todos los candidatos enumeraron cuáles son, en orden de importancia, los tres principales problemas que tiene Mendoza. En la cima del ranking están el desempleo o la desocupación, así como la necesidad de diversificar la matriz productiva y la economía. Estos temas están en la cabeza de 14 precandidatos.

En la lista siguen la educación y la inseguridad, con 6 candidatos que los enumeran entre los principales problemas provinciales. El tema ambiental gana terreno en el discurso de los contendientes, también con 6 menciones, y la pobreza, la falta de políticas a largo plazo, la coparticipación federal o la relación fiscal de Mendoza con la Nación y los sueldos bajos, con 3 referencias cada uno.

Por último, los candidatos se refirieron a los problemas habitacionales, alimentarios, de la salud, los impuestos y el gasto público, además de la inflación y el tipo de cambio, entre otros asuntos.

Manejo de la pandemia

Los precandidatos calificaron el manejo de la pandemia que hicieron los gobiernos nacional y provincial. Siendo 1 muy malo y 5 excelente, todos les pusieron nota a las gestiones sanitarias de Alberto Fernández y Rodolfo Suárez.

Los que más nota le pusieron a la gestión provincial fueron los radicales Alfredo Cornejo y Julio Cobos, quienes le dieron la máxima puntuación. En cambio, a nivel nacional, le pusieron un 1 a Fernández, en el caso del primero, y un 2, en el caso del segundo.

En contrapartida, la mayor puntuación al Gobierno nacional vino de los precandidatos del Frente de Todos, aunque no se animaron a darle la máxima calificación. Anabel Fernández Sagasti y Adolfo Bermejo les pusieron 4 de 5 a la gestión sanitaria de Fernández, mientras que a Suárez, la primera precandidata le puso 3 de 5 y el segundo 4 de 5.

En el medio, los precandidatos oscilaron entre 1 y 3 puntos para calificar el manejo de la pandemia que hicieron las dos gestiones. A Suárez, siete le dieron 1; tres le pusieron 2 y seis le colocaron un 3. En cambio, a Fernández, trece contendientes le dieron 1 y cinco lo calificaron con 2.

Por su parte, hubo ocho precandidatos que les dieron la misma calificación a las dos gestiones, algo llamativo si se tiene en cuenta que, en los hechos, ambas representaron un modelo diferente en el manejo de las medidas sanitarias.