Luis Nilo González, figura emblemática de la meteorología mendocina, falleció este sabado a los 90 años. Su deceso se produjo en el Hospital Español, adonde había sido internado de urgencia la noche anterior tras descompensarse. Aunque hacía tiempo que se había alejado de las cámaras de televisión, seguía activo como asesor agroclimático, especialmente para el sector vitivinícola.
Su estilo sobrio y preciso, sumado a su conocimiento técnico, lo consolidaron como una referencia obligada en el pronóstico del tiempo.
Nacido en Neuquén y radicado en Mendoza desde 1960, González se había formado como meteorólogo en Buenos Aires, egresando en 1959. Fue testigo de la evolución tecnológica en su campo, desde los tiempos del código morse hasta los modelos satelitales. Aun así, se mantuvo activo hasta sus últimos días, trabajando desde su casa en Godoy Cruz, actualizando equipos y prestando asesoramiento técnico a productores.
Su compromiso con el sector agrícola fue otra de sus grandes contribuciones. En la prevención de heladas y eventos climáticos extremos, “Nilo” fue un aliado clave para viñateros y bodegueros, siempre dispuesto a compartir su conocimiento con generosidad y sentido público. También formó a nuevas generaciones de técnicos en el área agroclimática, dejando un legado que trasciende la pantalla.
Sus restos serán velados este sábado desde las 18 a las 21 en el Parque de Descanso de Guaymallén, donde también serán inhumados este domingo al mediodía.
