La muerte de Sofía Sarkany a los 31 años como consecuencia de un cáncer de útero puso en relieve la importancia de los controles ginecológicos para la detección temprana de la enfermedad. Los especialistas aseguran que la vacuna puede prevenir el 80% de los casos, pero su costo es alto y sólo es gratuita para niñas y niños de 11 años. 

En Mendoza, este tipo de cáncer provoca el deceso de 70 mujeres y personas con capacidad de gestar por año, mientras que 220 nuevos casos se detectan anualmente.

“Si todos los años se hicieran el Papanicolaou la incidencia sería muy poca”, afirmó Santiago Orrico, director del Programa de Detección Precoz del Cáncer de Cuello Uterino y Mama indicó el profesional.

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Sobre el temprano deceso de la hija de Ricky Sarkany, el médico advirtió que la gravedad depende de la parte del útero que toma la enfermedad. 

“El cáncer de cuello uterino es el más frecuente y luego está el del cuerpo uterino que es el más invasivo y no se puede detectar a tiempo, cuando aparecen los síntomas que es una hemorragia genital, ya está avanzado el cáncer ”, indicó.

En este sentido detalló que el prevenible es el de cuello que es provocado por el virus del Papiloma Humano (VPH o HPV por su siglas en inglés) y que se detecta a través del PAP. Afecta tanto a varones como a mujeres y se transmite por contacto sexual. 

Se estima que 8 de cada 10 personas lo tendrán en algún momento de sus vidas. Pero en la mayoría de los casos, el virus desaparece sin causar síntomas. Solo en una pequeña proporción (alrededor del 5% de los casos), este virus provoca lesiones (malformaciones en las células) que con el tiempo pueden convertirse en cáncer.

“Desde que la mujer contrae el virus hasta que se produce el cáncer pasan en promedio diez años y en ese tiempo se puede detectar mediante papanicolaou y colposcopia manchas o lesiones producidas por el virus antes de que se produzca el cáncer”, detalló.

Y agregó: “La terapia consiste en tratar esas lesiones y con eso se corta la progresión de estas lesiones al cáncer invasor. El virus en sí no tiene tratamiento”.

La vacuna

La vacuna contra el papiloma es una estrategia preventiva de primer orden, al evitar la infección persistente por los VPH que ocasiona el desarrollo de las lesiones preneoplásicas, logrando prevenir un 80% de los casos de cáncer cervicouterino. 

La inoculación es gratuita y obligatoria desde el 2015 en Argentina está contemplada en el Calendario de Vacunación para niñas y niños de 11 años. Son necesarias 3 dosis para conseguir la máxima protección.

“La vacunación masiva en ambos sexos es importante para lograr el efecto rebaño”, recalcó.

Los mayores de esa edad que quieran aplicársela deberán hacerlo antes de los 45 años y tiene un costo de $11.100 por dosis.

Existen dos marcas comerciales disponibles en el mercado: la  Cervarix y  la Gardasil y de acuerdo con el laboratorio se recomienda dejar pasar entre uno o dos meses entre la primera y segunda dosis y la tercera colocarla entre cuatro y cinco meses después de la segunda.

“Hay que tener en cuenta que la vacuna es preventiva y no curativa”, dijo.

 Tras la baja por la cuarentena, volvieron los controles

Luego de que en el 2020 los controles ginecológicos disminuyeron hasta un 40%, en lo que va de este año, las consultas aumentaron, superando los niveles pre pandemia.

“Estamos mejorando la performance pre pandemia en hospitales y centros de salud”, resaltó Orrico e instó a todas las mujeres y personas gestantes que realicen estos controles.

El PAP es sencillo, no produce dolor y dura unos minutos. Para realizar el estudio se introduce un espéculo en la vagina y se extraen con una espátula células desprendidas del cuello uterino.