Cada vez que surge un avance tecnológico, en las escuelas comienzan a encenderse las señales de alarma. Primero fue con el uso de Wikipedia y luego, con los teléfonos celulares, el acceso a Internet y a la información rápida y a la mano que se puede copiar y pegar.

Ahora el nuevo fantasma tiene hasta personalidad propia: se llama ChatGPT (Chat Generativo Previamente Entrenado, por sus siglas en inglés), una inteligencia artificial (AI) a la cual se le pueden hacer preguntas, obtener respuestas acabadas y crear hasta ensayos.

Lejos de rechazarla, la Dirección General de Escuelas (DGE) y los especialistas avalan su aplicación, siempre y cuando haya una mediación y existan propuestas pedagógicas. Mientras que otros aseguran que la forma de enseñar debe cambiar, por su parte, el mismo ChatGPT alerta sobre los riesgos que puede traer en los alumnos.

Uno de los principales inconvenientes de que los estudiantes de escuelas de Argentina utilicen ChatGPT para hacer sus tareas es que podrían depender demasiado de la herramienta y no desarrollar sus habilidades“, respondió la AI al ser consultada por El Sol.

La DGE asegura que no se le puede prohibir a los estudiantes el uso de la AI.

Nuevos desafíos en las aulas

Como se autodefine, “ChatGPT es un modelo de lenguaje de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI. Se basa en la arquitectura GPT (Generative Pre-trained Transformer), que se entrena con enormes cantidades de datos textuales para poder generar respuestas coherentes y relevantes a las preguntas y consultas que se le hacen en lenguaje natural”.

Desde la DGE, Silvina del Pópolo, directora de Planificación de la Calidad Educativa, indicó que la nueva herramienta diseñada por OpenAI se acerca al sistema educativo con retos y oportunidades.

Es otro gran desafío para la educación, poder incorporar herramientas de la vida cotidiana con un sentido pedagógico. La educación tiene que estar abierta a todo lo nuevo, pero también pensando en cómo se utiliza pedagógicamente”, dijo la funcionaria.

Y sumó: “Por ejemplo, en su momento se dijo que cuando se inventó la televisión llegaría una solución para la educación de la mano de algo externo, y no ocurrió eso. Por eso la educación tiene que adaptarse y modificarse a los cambios de la sociedad, pero este proceso debe ser bien acompañado”, dijo la funcionaria.

En este sentido, del Pópolo detalló que este bot puede ayudar a “iniciar la construcción creativa del conocimiento y a refinar las propuestas con las que desafiamos el saber humano. Un modelo de interacción con IA puede servirnos para comprender mejor las dificultades de aprendizaje de nuestros estudiantes, así como a planificar clases ajustadas a sus necesidades y formar a ciudadanos familiarizados y críticos de los sistemas artificiales que comienzan a integrarse a nuestra cotidianidad”, confió.

En la misma línea, la psicopedagoga Karina Bergé, sostuvo que debe mediar una propuesta pedagógica para ir incluyendo al bot, sin prohibirlo.

“Siempre la tecnología nos va a sacar ventaja en cuanto a acumular un conocimiento o una información”, explicó al alertar sobre la posibilidad que tiene este nuevo avance de conectar diferentes datos y darle una forma acabada.

“El gran reto está en la propuesta pedagógica, pero no tenemos los recursos educativos, la preparación, ni la infraestructura, conectividad o condiciones laborales para ir incluyendo este tipo de tecnología y pensar otras sugerencias”, consideró la especialista, quien afirmó que hay que escuchar a las nuevas generaciones e ir “aprendiendo sobre lo que ellos traen”.

Y concluyó: “La prohibición no va a llevar a desarrollar una nueva capacidad, va a llevar a que lo usen igual”.

Uso de nuevas tecnologías.

Impulsar un cambio en la Educación

Alberto Aguiló, presidente de Junior Achievement Mendoza y cofundador de la empresa Interbrain, una startup que desarrolla tecnología inmersiva de aprendizaje, hizo hincapié en la necesidad de que el sistema educativo en Argentina cambie para sacarle el mejor provecho a estas innovaciones, mejorando el rendimiento de los alumnos y su capacidad para enfrentarse al mundo. 

“El ChatGPT y otras herramientas de este tipo, vienen a plantear un cambio. Hay que incorporarlas y no prohibirlas como están tratando de hacer en algunos lados”, dijo. 

Y apuntó: “Creo que la educación tiene que cambiar como modelo. Seguimos enseñando como hace más de 100 años. No podemos para un mundo actual seguir pensando en la misma metodología. Tiene que salir de enseñar información y dar herramientas para mejorar tu proceso de resolución de problemas, tu empatía…”.

Alberto Aguiló.

En relación con esto, aseveró que esta AI tiene que servirle a los estudiantes y a la población en general como un estimulador para llegar a conclusiones propias, para mejorar su productividad, pero señaló que no reemplaza la forma de pensar y que, de hecho, comete varios errores, por lo que hay que recurrir a otras fuentes o a chequear la información.

El riesgo es que los chicos piensen que no van a necesitar aprender nada porque lo resuelve la inteligencia artificial. No es así. Tenés, que aprender a resolver problemas, a relacionarte, a estructurar un argumento… Son llaves que en la vida vas a tener que aprender a usar”, concluyó.

ChatGPT es una inteligencia artificial (AI) a la cual se le pueden hacer preguntas, obtener respuestas acabadas.

Qué dice ChatGPT sobre sí mismo

El bot fue consultado por El Sol con una pregunta simple: ¿Cuál es el inconveniente de que los estudiantes de escuelas de Argentina utilicen ChatGPT para hacer sus tareas? La misma AI entendió que su mala aplicación podría generar dependencia, haciendo que la persona no desarrolle sus habilidades e incluso, admitió que la tecnología puede cometer errores y proporcionar información inexacta.

Uno de los principales inconvenientes de que los estudiantes de escuelas de Argentina utilicen ChatGPT para hacer sus tareas es que podrían depender demasiado de la herramienta y no desarrollar sus habilidades y conocimientos propios. Aunque ChatGPT es una herramienta muy útil para obtener información, no puede reemplazar el pensamiento crítico y la capacidad de análisis de un estudiante”, respondió la IA.

La respuesta de ChatGPT.

Sumado a esto, dijo que “si los estudiantes confían en ChatGPT para obtener respuestas, podrían estar en riesgo de cometer plagio o copiar información sin entenderla adecuadamente. Esto podría resultar en una falta de comprensión del material y en una evaluación inexacta de las habilidades del estudiante.

“También es importante tener en cuenta que ChatGPT no es infalible y puede cometer errores o proporcionar información inexacta o desactualizada. Por lo tanto, los estudiantes deben ser críticos con la información que obtienen de ChatGPT y verificarla con otras fuentes confiables antes de utilizarla en sus tareas“, cerró la tecnología al dar su respuesta.