Las mujeres son víctimas de diferentes tipos de abusos, sin embargo, la base de todas esas violencias parece ser invisible a los ojos de todos y estar presente en cada uno de los rincones.

Y es que la violencia de género se ejerce no sólo en el plano físico, psicológico, económico, legal, político y laboral; también encuentra aliados en las campañas publicitarias, las redes sociales y los medios de comunicación.

“Es muy difícil que una mujer identifique este tipo de violencia, a pesar de que está presente en muchos lados y es la base de la denominada violencia psicológica”.

Si bien parece complejo definir el concepto de violencia simbólica, en Mendoza se han registrado ocho casos entre enero y mayo, según las estadísticas que maneja la Oficina de Asistencia Jurídica de Violencia contra la Mujer (Ofavmu).

“Es muy difícil que una mujer identifique este tipo de violencia, a pesar de que está presente en muchos lados y es la base de la denominada violencia psicológica”, explica Silvina Anfuso, del Área de la Mujer de Godoy Cruz.

El concepto de violencia simbólica ha permitido ilustrar cómo desde el espacio público y cultural, se articulan mecanismos, imágenes y prácticas que responden a un modelo hegemónico de relaciones humanas. Y este tipo de abuso sobre las mujeres que, aunque no parezca, es masivo, está  presente en programas de televisión, videoclips musicales y hasta en campañas de diferentes productos que muestran a la mujer como un objeto sexual, o que sirve pura y exclusivamente para los quehaceres domésticos.

“La violencia de género surge a partir de este tipo de abuso y es una problemática que subyace y que no registra muchas denuncias. En la provincia hemos registrado ochos casos, pero siempre vienen acompañados de otro tipo de violencia, como la psicológica, por ejemplo”, explicó la socióloga Laura Cortese.

Un ejemplo de este tipo de violencia de género se le atribuyó a una campaña de Dolce & Gabbana. La empresa publicó en el 2007 un anuncio donde un hombre con el torso desnudo sujetaba por las muñecas a una mujer tirada en el suelo mientras otros cuatro contemplan la escena.

Las crecientes críticas que recibió la campaña en todo el mundo obligó a los dueños a levantarla. En España, el Instituto de la Mujer pidió la supresión del anuncio, lo que llevó a los diseñadores de moda a afirmar que ese país se había “quedado un poco atrás”, tras retirar la publicidad del mercado ibérico.

Con la utilización masiva de las redes sociales, estas también se han convertido en un medio a través del cual muchos hombres ejercen violencia de género.

“La ley 26.485, en su artículo 5, explica que violencia simbólica es la que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad”, explica Stella Spezia, titular de Ofavmu. 

Y párrafo seguido agregó que Twitter, Facebook y WhatsApp también son utilizados como herramientas para ejercer abusos y demostrar la dominación machista. 

“A veces, una foto o una caricatura que se reproduce en las redes sociales ofendiendo a la mujer es parte de estos abusos simbólicos”, explicó Spezia.

La Oficina de Violencia Doméstica (OVD), que depende de la Corte Suprema de Justicia, publicó el año pasado estadísticas que indicaban que en 97% de los casos se ejerce violencia psicológica, mientras que en 67% hay violencia física, le sigue la violencia simbólica con 54% de casos, a 40% llegaba la económica, y en último lugar, 15%, de violencia sexual.