Los datos del turismo en el reciente fin de semana largo en Mendoza reflejaron cifras que no convencieron al sector. La ocupación hotelera promedió el 60%, pero en Ciudad cayó al 50%, algo que empresarios del rubro consideraron “bajo”, incluso para esta época del año.
El flujo turístico estuvo impulsado principalmente por escapadas cortas, visitantes regionales y algunos eventos puntuales, como el Desafío Ruta 40 YPF, competencia internacional que volvió a San Rafael después de una década y generó movimiento en el sur mendocino.

De acuerdo con el informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Mendoza recibió cerca de 56 mil turistas durante el fin de semana largo, con una estadía promedio de 2,5 días y un impacto económico estimado en $11.370 millones. Los mejores niveles de ocupación se registraron en destinos de montaña, donde algunos complejos alcanzaron cifras cercanas al 80%.
Potrerillos, Valle de Uco y distintos puntos de la cordillera volvieron a posicionarse entre los lugares más elegidos por quienes buscaron descanso, gastronomía y actividades al aire libre antes del inicio de la temporada invernal.

Hoteles con menos noches y turistas más medidos
Desde el Ente Mendoza Turismo (Emetur) aseguraron a El Sol que “son los mismos números que se anunciaron antes del período”. Incluso, remarcaron que el comportamiento responde a una temporada baja que también se replica en otros destinos turísticos.
Sin embargo, la mirada del sector privado dista un poco de la versión oficial. El presidente de la Cámara Hotelera de Mendoza, Marcelo Rosental, reconoció que en Ciudad el movimiento estuvo por debajo de las expectativas y vinculó el escenario a la situación económica actual y al calendario cargado de feriados que tuvo el año.
“Obviamente no está dentro de las expectativas, pero es lógico por la situación económica y por la cantidad de fines de semana largo que tiene este año, sumado a que se acercan las vacaciones de invierno también”, sostuvo Rosental.

Según explicó, cada vez se repite más una tendencia: viajes más cortos y turistas que reducen noches de alojamiento para achicar gastos. Esa dinámica viene impactando en los últimos fines de semana largos y obliga al sector a adaptarse a un visitante más medido en sus consumos.
A nivel nacional, el feriado movilizó a más de 1,4 millones de turistas y generó un impacto económico superior a los $339 mil millones. El gasto promedio diario por persona se ubicó en $112.385, mientras que la estadía media fue de apenas 2,1 noches.

