En los últimos años, se ha dado un fenómeno que está preocupando a las autoridades de Salud de Mendoza y tiene que ver con el aumento de partos por cesárea que se registran en los diferentes hospitales públicos de Mendoza.
Las estadísticas oficiales muestran que más del 40% de los partos que se efectúan en el sector se realizan bajo esa modalidad. Las cifras son preocupantes, sobre todo, si se tienen en cuenta que el número podría ser mayor aún, ya que pertenecen al 2023, las de este año aún no han sido remitidas.
“Realmente estamos preocupados por la situación que comenzó a tener sus picos de crecimiento desde la pandemia de coronavirus. La tendencia no sólo se observa en Mendoza, sino que se replica en todo el país, donde el crecimiento es de un punto o más por año“, comentó Mónica Rinaldi, directora de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud de Mendoza.

Por qué se impone la tendencia
Si bien el parto natural sigue siendo el elegido por muchas mujeres para dar a luz en los efectores públicos, en los últimos años se ha observado un crecimiento de las cesáreas.
Las cifras resaltan, ya que la tendencia era propia del sector privado donde la prevalencia a este tipo de partos ronda el 80%, por sobre el 20% de parto natural.
“Lo que marcan las estadísticas es que, en los últimos diez años, el crecimiento de la modalidad creció más del 10% y el mayor salto se dio entre el 2020 y el 2023, que de 34.1% pasó a 41.1%“, graficó Rinaldi.

En un principio, la cesárea era el método que los obstetras y parteras escogían ante determinadas emergencias. Con el tiempo, empezó a imponerse en el sector privado. Las razones son variadas, según marcan los especialistas.
“Muchos médicos acomodan su actividad profesional de acuerdo con los horarios de su desempeño en el sector privado. También, tras la puesta en marcha de la Ley de Parto Respetado, comenzó a ser una decisión de las mujeres, ya que les permite elegir el modo de parir de acuerdo con sus necesidades y conveniencias. La mayor justificación es la posibilidad de no afrontar dolor“, contó la profesional.
El perfil de las mujeres que, por lo general, deciden ir a una cesárea, la tendencia indica que son las mujeres más grandes las que planifican esta modalidad.

En el sector privado la tendencia está instalada y es una decisión que se comparte entre el médico y la madre.
Tanto en la Clínica de Cuyo como en el hospital Español, los datos indican que el promedio ronda el 80% de los casos. Los costos de la intervención varían de acuerdo con el servicio brindado por cada obra social o prepaga.
Qué hará Salud para reducir el número de cesáreas
Ante el crecimiento, desde Salud indicaron que se está trabajando para revertir el panorama. Una de las cuestiones que ya se puso en marcha fue determinar, desde la puesta en marcha del Reforsal, que el valor en el sector público tanto para una cesárea como para un parto natural es exactamente el mismo, es decir, 720.000 pesos.
“También se está trabajando en algunos hospitales para que las mujeres que fueron madres mediante una cesárea puedan dar a luz nuevamente, pero a través de un parto natural, algo que antes no se permitía y hoy está reglamentado“, comentó Rinaldi.
Independientemente del trabajo que se está haciendo en el sector, las autoridades admitieron que uno de los motivos por los que las cifras crecieron tiene que ver con que no todos los efectores públicos de Mendoza cuentan con el personal necesario para realizar un parto normal.
“Muchos nosocomios no cuentan con anestesistas las 24 horas, tampoco hay médicos de guardia pasiva las 24 horas y se torna más complicado organizar a un equipo para que el parto se realice de manera natural. Entonces, en esos hospitales como el Carlos Saporiti (Rivadavia) o el Ramón Carrillo (Las Heras) directamente lo que hacen es planificar una cesárea“, aseveró la titular de Maternidad de Mendoza, aunque aclaró que se está trabajando para mejorar el tema.

Con todo, las autoridades detallaron que en la principal maternidad de la provincia, el Lagomaggiore, predomina el parto natural por sobre las operaciones de cesárea, como también en el Paroissien (Maipú), Scaravelli (Tunuyán) y Schestakow (San Rafael), debido a que hay medicos de guardia activa, neonatólogos y anestesia específica para la sala de partos.
Consecuencias negativas
Una de las razones por las que se busca bajar los índices tiene que ver con que se están observando que muchas mujeres que se someten a cesáreas sufren severas complicaciones.
“Las muertes maternas casi siempre se ven en las pacientes que han tenido cesárea. Muchas están relacionadas con que ya tenían riesgo y por eso terminaron con dicha modalidad. Pero otras mujeres que no tenían riesgo después sufrieron serias complicaciones, en especial, los niños ya que sufrieron dificultades respiratorias, terminaron internados en neonatología, separados de su madre, les costó iniciar el proceso de la lactancia materna, entre muchas consecuencias más“, señalaron.

“Apuntamos a que la cesárea se realice cuando realmente esté indicada y que sea una cirugía para salvar una vida, pero no una elección por comodidad, ni del equipo de salud ni de la mamá“, cerró la funcionaria.
Qué dicen los obstetras
Cristian Palomba (Mat. 8746) es uno de los obstetras referentes del sector privado de Mendoza, actualmente se desempeña en la Clínica de Cuyo, y refirió que “en lo particular, prefiere que las mujeres tengan a sus hijos por parto natural y no a través de cesáreas”.
El obstetra manifestó que “no es el único profesional del sector privado que está en contra de las cesáreas y explicó que las ventajas del parto natural, tanto para el niño como para la madre, son muchas”.

A la hora de analizar el por qué en el sector la prevalencia es la cesárea, Palomba fue claro: “Tiene que ver con una cuestión de organización del médico, muchas veces. No es lo mismo ir a un parto a las 3 de la mañana que a las 8, claramente uno siempre busca comodidades y conveniencias. Lo mismo ocurre con las mujeres que, la mayoría de las veces, justifican que no quieren sufrir dolor“.
Asimismo, rechazó que los médicos cobren más por una cesárea que por un parto natural. “El valor es relativamente igual y el esfuerzo es muy desigual. Sería conveniente analizar ese punto, ya que si a uno le dan a elegir entre un parto u otro todos elegirán cesárea. Ahora, si el parto natural se paga un 50% más que la cesárea, la cosa cambiaría, la tendencia sería otra“, consignó.
Por su parte, las licenciadas en Obstetricia, Julieta Jorquera (MP 965) y Victoria Montaña (MP 960) explicaron: “Muchas personas gestantes eligen tener una cesárea y eso está perfecto, ya que es su decisión. Aquí entra en juego desde dónde están tomando la decisión. ¿Lo eligen por miedo?, ¿porque es peligroso nacer vía vaginal? . Elegir desde la desinformación y el miedo muchas veces no nos lleva a buenas decisiones. Sin embargo, muchas mujeres bien informadas prefieren que su bebé nazca por este medio y es válido y debe ser respetuoso. No sólo el parto vaginal es `humanizado´“.

Además, agregaron que es urgente un cambio de paradigma con respecto a los nacimientos “para que la mujer sea la verdadera protagonista y su bebé la acompañe, sin intervenciones injustificadas, ni acelerar tiempos fisiológicos”.
