Frente al incremento de robos e inseguridad en barrios de Lunlunta, Maipú, vecinos de la zona improvisaron una lección cuando un joven al que detuvieron y luego fue liberado decidió pedirles perdón.

La situación se repite en los barrios de Recoaro, Ciceroni, Jardín Lunlunta, Tres Esquinas y Bajo Lunlunta. Según describen en la zona, en uno de los últimos robos, el ladrón fue detenido, se arrepintió y los vecinos le exigieron que pida perdón a través de un video.

“El pibe es un conocido de la zona y roba todas las noches“, contó Anael y agregó que “en las últimas horas, el ladrón se acercó a un grupo de vecinos, pidió disculpas y aseguró que quiere cambiar”.

“Frente al pedido y sin creerle ni media palabra, porque sabemos que esta gente vive para robar, le acepté el pedido, pero le exigí que lo hiciera mediante un video para que su arrepentimiento fuera escuchado por todos los vecinos”, contó Anael.

El video se realizó y no llegó al corazón de nadie. “Realmente estamos cansados de la situación. Estamos cansados de luchar contra esta gente y no tener respuestas de la Justicia. La Policía acciona, porque hacemos la denuncia, presentamos pruebas, pero a los días los ladrones están sueltos porque un Juez determinó que lo que hizo fue un delito menor”, expresó indignado el joven.

“No me la quiero mandar más y quiero que me den un trabajo“, expresó el joven. Además, le pidió a los vecinos que no lo culpen de todos los hechos de inseguridad que hubo en el barrio.

Hartazgo frente a la inseguridad

Los hechos de inseguridad no son nuevos: los vecinos lidian con ellos hace un año, aproximadamente. Pero, hace tres meses, el panorama se complicó. “Roban más allá de una necesidad económica”, expresó una de las víctimas.

Cansados de la situación, los lugareños crearon un grupo de WhatsApp, con más de 450 participantes, todos vecinos de la zona, y así se fueron informando sobre el accionar de estos jóvenes. El caso más reciente fue hace unos días y el ladrón portaba un arma de fuego.

El nivel de hartazgo nos ha llevado a que muchos adquieran ballestas para defenderse, incluso, muchos tienen la idea de incendiar las casas de estas personas. La situación es preocupante porque es muy probable que pague un inocente y ahí la cuestión será peor, pero nos cansamos”, contó el vecino.

A la hora de hablar sobre el accionar de la policía, Anael advirtió que “siempre que uno los llama están. Toman la denuncia y los detienen, el problema es que la Justicia no sostiene esa denuncia y los larga. Para el Juez se trata de hurtos menores y son excarcelables”.

Lo que viene

El viernes pasado, los vecinos se reunieron junto con policías y autoridades del Ministerio de Seguridad. Allí se planteó la problemática y también hubo preocupación por el nivel de hartazgo, reinante en la zona.

Del Poder Judicial no apareció nadie, algo que nos molestó mucho porque son ellos los que deciden la libertad de estos individuos. Por eso, para la próxima reunión queremos invitar al Gobernador para que conozca de cerca el panorama y nos ayude a encontrar la solución”, cerró Anael.