Después de casi diez meses, las tarifas de taxis y remises de Mendoza se actualizaron y desde este martes el servicio cuesta un 47% más. Pese a que el aumento era un reclamo de los propietarios, tras la publicación de la medida en el Boletín Oficial, las quejas no sólo se hicieron sentir por parte de los usuarios: también de los choferes reflejaron preocupación por la falta de trabajo.
De acuerdo con el incremento, los usuarios de taxis del Gran Mendoza deberán tener en cuenta los siguientes valores:
- Bajada de bandera: $87.70 (diurno) / $104.10 (nocturno)
- Ficha cada 80 metros: $4.60 (diurno)/$5.50 (nocturno)
El valor que deberán abonar los que prefieran el servicio de remis será:
- Bajada de bandera: $90.10 (diurno) / $108.10 (nocturno)
- Ficha cada 80 metros: $4.70 (diurno) / $5.60 (nocturno)
En tanto, para el Servicio de Taxi que se presta en zona Centro, Sur, Norte, Este y Uspallata los valores son:
- Bajada de bandera: $ 96.30 (diurno) /$115.50 (nocturno)
- Ficha cada 80 metros: $5 (diurno) / $6 (nocturno)
El aumento ya se siente en la calle
Tras la oficialización del incremento, los responsables de las 2.000 unidades (entre taxis y remises) que circulan por las calles del Gran Mendoza deben presentarse a los tres “relojeros” autorizados para realizar la actualización tarifaria.

El procedimiento tiene un costo de unos $2.200 por vehículo. Previo a la actualización, los propietarios de las unidades tienen que presentar una serie de documentación como permisos habilitantes, el pago al día de la póliza y el seguro y el código 396 (exigido por el Gobierno de Mendoza) que tiene un costo de $190.

Una vez que el vehículo ya tiene el ajuste tarifario sale a la calle y allí se encuentra con una realidad que es reincidente cada vez que se modifican los valores: nadie toma el servicio.
“Realmente está muy dura la situación económica del país y este aumento que otorgó el Gobierno es beneficioso para algunos, no para nosotros, los laburantes”, expresó Sergio, un taxista que trabaja en el rubro desde hace 20 años.
El hombre aseguró que “se vienen momentos muy complejos. Realmente va a estar dura la calle para trabajarla. Imaginate que una persona se sienta y ya casi tiene $90 encima”.
Daniel, otro taxista, manifestó que “lo que se tiene que hacer es dar aumentos en tramos, de lo contrario, el sacudón duele. La gente no está en condiciones de gastar tanto dinero”.

Por su parte, los que utilizan el servicio manifestaron resignación, aunque también refirieron que se medirán en cuanto a las salidas. “Hoy tomarse un taxi es para ricos. Tendremos que volver al colectivo o a no salir más”, consignó Felipe, que suele usar el servicio para ir a cobrar su jubilación o para visitar a sus hijos.
El hombre reside en Las Heras y frecuenta zonas de San José. “Nos condenan a quedarnos encerrados”, sentenció.
La mirada de los propietarios
Distinta es la mirada que refieren los empresarios, dueños de los autos, frente al aumento. Para ellos el ajuste fue insuficiente si se tiene en cuenta que los costos del mantenimiento y las unidades se pagan en dólares.
“Cada vez que hay un aumento se replica la misma situación, es decir, en un primer momento el servicio suele resentirse, la demanda baja mucho porque el impacto es fuerte. Sin embargo, rápidamente la situación se revierte y la gente vuelve a utilizar los taxis o remises y lo hace por una necesidad”, expresó Diego Vázquez, presidente de la CETAX (Cámara de Empresarios de Taxis) .
El empresario argumentó que “es necesario este ajuste tarifario porque los costos de los vehículos son en dólares, desde el valor de las unidades hasta el mantenimiento, combustibles, lubricantes, neumáticos, entre otros”.
“Necesitamos este ajuste tarifario para poder hacerle frente a los costos operativos de la actividad”, agregó.
A la hora de hablar sobre el impacto en la sociedad, Vázquez expresó: “Nosotros le hemos pedido a la Secretaría de Servicios Públicos y al EMOP que los incrementos se concreten dos o tres veces al año y no de una vez. El ajuste es tan abrupto que golpea definitivamente el bolsillo de la gente y repercute en nuestro trabajo”.
