Cacho Garay. Foto: El Sol

Luego de pasar casi un año en San Felipe y varios meses en prisión domiciliaria, este miércoles la jueza Natacha Cabeza dispuso el cese de la prisión preventiva para el humorista Juan “Cacho” Garay. El hombre de 70 años había sido denunciado y estuvo detenido por haber ejercido violencia de género contra su ex pareja, Verónica Macías y también haber sido imputado por abuso sexual, entre otros delitos.

Si bien fue liberado, el humorista deberá cumplir algunas normas y reglas de conducta para no volver a quedar detenido. Por ejemplo, no puede vivir a un kilómetro de distancia del domicilio de su ex pareja; tiene prohibición para salir de Mendoza y del país; debe entregar su pasaporte; pagar una caución de dos millones de pesos y presentarse cada miércoles en la Unidad Fiscal interviniente, según averiguó El Sol.

A su vez, deberá continuar con tratamiento psicológico y psiquiátrico debiendo presentar cada un mes el certificado correspondiente. Tendrá prohibición de acercamiento a 700 metros de la mujer que lo denunció. En caso de coincidir en algún lugar común, deberá retirarse inmediatamente bajando la mirada.

El Ministerio Público Fiscal, por su parte, podrá solicitar la colocación de una pulsera dual si es que la víctima lo pide. También rige una prohibición de acercamiento a los peritos y testigos. El mismo MPF quedó autorizado a incorporar otras reglas de conducta como la prohibición de consumir estupefacientes y bebidas alcohólicas. Mientras que el humorista estará obligado a concurrir a todas las citaciones de organismos judiciales.

El próximo lunes a las 8 de la mañana se realizará la audiencia por la citación o elevación a juicio de Garay, ese día podría marcar novedades clave respecto de la situación judicial del humorista.

La denuncia contra Garay

En abril de 2023, el reconocido contador de chistes mendocino fue denunciado por su por aquel entonces esposa, Verónica Macías. La mujer declaró que tuvo una discusión en el domicilio de Garay en Luján de Cuyo que fue subiendo de tono hasta que el hombre le apuntó con un arma en la cabeza con una amenaza concisa: “Te voy a matar”, le dijo.

En respuesta, policías de Investigaciones allanaron la vivienda del artista mendocino en calle 20 de Setiembre de Luján de Cuyo, por orden del entonces fiscal de Violencia de Género Daniel Carniello (quien luego fue transferido a la Unidad Fiscal de Tránsito).

En la propiedad encontraron cuatro pistolas y una pistola de gas comprimido, lo que llevó al representante del Ministerio Público a imputar a Garay por amenazas en un contexto de violencia de género, aunque lo dejó en libertad.

La situación del humorista se complicó cuando Macías Bracamonte amplió su denuncia, proporcionando más detalles sobre los episodios. Declaró que fue obligada a participar en fiestas sexuales, donde fue vejada por Garay y otras personas de su círculo íntimo.

Con esos avances en la investigación, Garay fue imputado por abuso sexual, entre otros delitos, y quedó con arresto domiciliario. En esa etapa de la instrucción también quedó comprometida la ex empleada de la Legislatura provincial Sandra Astudillo Stafollani, quien se encontraba de vacaciones en CancúnMéxico, cuando la Justicia ordenó su captura.

Si bien en una primera instancia Garay estuvo detenido casi por un año en el complejo San Felipe, en junio de 2024 pudo obtener el beneficio de la domiciliaria hasta hoy, que logró alivianar su situación judicial y quedar liberado.