Las intensas nevadas que afectaron a la cordillera mendocina durante las últimas semanas transformaron el paisaje de alta montaña. A medida que avanzan las tareas de despeje sobre la Ruta Nacional 7, comenzaron a aparecer imponentes paredones de nieve que, en algunos sectores, superan los dos metros de altura.

Las imágenes difundidas desde la zona muestran el enorme volumen de nieve acumulado a ambos lados del camino, producto de las sucesivas tormentas que golpearon la cordillera desde el 15 de julio. El trabajo de las máquinas viales permitió abrir paso entre verdaderos muros blancos que sorprenden tanto por su altura como por su extensión.

Este escenario refleja la magnitud del temporal que afectó a la región y explica por qué el corredor internacional permanece cerrado desde mediados de julio, mientras los equipos de Vialidad trabajaban para garantizar condiciones seguras de circulación.

A pesar del atractivo que representan estas postales para mendocinos y turistas, las autoridades insisten en que quienes viajen hacia la cordillera consulten previamente el estado de las rutas y respeten las indicaciones oficiales, ya que continúan registrándose sectores con hielo, bajas temperaturas y posibilidad de nuevas nevadas.