Laboratorios Puntanos es el nombre de la empresa del Estado (ente mixto) que funciona en San Luis desde 1998 y que ha venido creciendo hasta estos días. En voz de su directora, Berta Arenas, la fábrica propia de medicamentos no ha traído más que beneficios para la provincia vecina, sobre todo, a la hora de sortear problemas, como las trabas a la importación, para cubrir la sobredemanda ante una epidemia estacional o, simplemente, buscar alternativas más económicas a las reconocidas marcas mundiales.

“Somos una empresa que recibe inversión del Estado puntano en equipamiento e infraestructura, y nosotros tenemos la responsabilidad de cubrir la demanda de medicamentos en todos los hospitales y centros de salud públicos.

Pero también somos una empresa que comercializa sus productos al resto del país y puede presentarse en cualquier llamado a licitación de otros Estados provinciales”, explica Arenas, en entrevista telefónica con este diario.

De hecho, Laboratorios Puntanos ha ganado licitaciones para vender medicamentos propios en varios hospitales de Mendoza y hasta en la Penitenciaría provincial. El laboratorio comenzó con cinco productos para autoabastecerse y la mayoría tenía principios activos simples para resfríos, gripes y problemas digestivos, entre algunos otros.

Desde hace cuatro años, y gracias a la habilitación del ANMAT, el laboratorio puntano fabrica y comercializa más de 70 productos, cuya indicación es para la fiebre, la hipertensión, la diabetes y otras infecciones severas. Los principales clientes son La Rioja, Ciudad de Buenos Aires, Salta y Córdoba.

En cambio, hasta ahora, el Estado mendocino no ha solicitado a San Luis ningún tipo de asistencia medicamentosa. En el 2011, el gobernador Celso Jaque firmó un convenio con la provincia de San Luis para que esta provea de medicamentos genéricos a Mendoza cuando se necesite.

Sin embargo, hasta ahora el convenio no ha sido ejecutado y no se ha establecido relación comercial entre los dos Estados. “Nosotros seguimos ofreciendo nuestros productos a Mendoza y, en caso de que quieran poner en marcha el laboratorio propio, también nos ponemos a disposición para asesoramiento”, propuso Arenas.