Gabriel Fidel, vicerrector de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), habló este martes sobre cómo afecta al funcionamiento de la casa de estudios la crisis de financiamiento a nivel nacional. Este martes, la UNCuyo participará de la Marcha Federal Universitaria convocada a nivel nacional por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y el Frente Gremial Universitario.
El también candidato al rectorado en las elecciones de este año señaló en el programa Opinión de LV10 que este martes marcharán por cuarta vez “defendiendo la universidad pública”.
Fidel sostuvo que está en peligro la universidad, porque “el Gobierno nacional ha hecho un asedio, primero discursivamente diciendo cosas que no son, pero por otro lado presupuestariamente. Tenemos una caída del presupuesto tanto para funcionamiento del 45% como para salarios del 40%“.

Teniendo en cuenta que el 90% del gasto universitario va para salarios, señaló que esa baja en el financiamiento genera salarios pobres. “Alguien que empieza su carrera universitaria y tiene unas horas, su sueldo inicial no llega a los 200 mil pesos. Aquellas personas que se dedican exclusivamente no ganan más de 1.200.000 pesos“, advirtió en diálogo con LVDiez.
Sobre el historia del financiamiento, explicó que las mermas en las partidas empezaron con Macri, se profundizaron con Alberto Fernández pero que con Javier Milei “es de una dimensión que la universidad no había conocido nunca“. Advirtió que esta caída está “expulsando gente del sistema y deteriorando la calidad educativa“.
Las auditorias nacionales
Asimismo, Estefanía Villarruel, secretaria general del Rectorado, aseguró que con los fondos que llegan están “sosteniendo el dictado y garantizando la apertura de las aulas y mantenimiento de los estudiantes, junto con los proyectos de investigación y extensión que dejaron de ser financiados”. Pero esto gracias a que aseguran tener las “cuentas ordenadas”. Advirtió que pueden sostener ese proceso por un tiempo, pero en el mediano y largo plazo no podrán seguir funcionando “con un presupuesto desactualizado y salarios tan bajos“.
Sobre los salarios, Villarruel señaló que un docente de dedicación exclusiva (40 horas semanales) que recién está arrancando tiene un básico de 1.500.000 pesos, a lo que se le aplican descuentos. “Todavía estamos más de 47% abajo“, señaló.
Advirtió que la crisis no está vinculada al ordenamiento de las universidades. “No es una cuestión de orden, sino de ataque. El año pasado empezamos con las auditorías y nos parece excelente. El año pasado presentamos todo lo que nos pidió la Auditoría General de la Nación y todavía no vienen los auditores“, advirtió. Señaló que tiene que haber un control y que están “dispuestos a que nos controlen“.
“Es un ataque permanente de cosas que se dicen y en los hechos no se comprueban. No creo que sea una cuestión presupuestaria sino que hay un ataque ideológico“, señaló al mismo medio.
Funcionamiento del Hospital Universitario
Villarruel aseguró cómo es el estado actual de la atención del Hospital Universitario, vinculado al reclamo del Ministerio de Capital Humano que reclama porque la Universidad de Buenos Aires y sus hospitales se llevan el 95% del presupuesto.
“El Hospital Universitario está funcionando con normalidad. Nosotros tenemos diferencias enormes con la UBA porque ellos tienen atienden mensualmente cerca de 700 mil pacientes y nosotros en promedio 12 mil. A pesar de que el hospital creció mucho en el último tiempo, amplió el número de pacientes y eso significaba mayor cantidad de ingresos que permitía ampliar la cantidad de prestaciones que podíamos dar a la sociedad, pero en el último tiempo está utilizando esos ingresos para financiar los gastos corrientes básicos para el funcionamiento, que antes contaban con financiamiento nacional pero ahora, a pesar de que está en el Presupuesto, todavía no llegan”, sentenció.
“La UBA es enorme. Nosotros tenemos aproximadamente 50 mil ciudadanos universitarios y en la UBA solo en Ciencias Económicas tienen 60 mil. Es cierto que la UBA se lleva una porción enorme del presupuesto, pero nosotros tenemos un solo hospital y ellos tienen seis. Es muy difícil de comparar porque no es lo mismo. Nos parecemos más a Córdoba o Rosario“, agregó.
