La mejora en la percepción financiera sobre la Argentina volvió a reflejarse en los mercados: el riesgo país perforó los 500 puntos básicos y alcanzó su nivel más bajo en los últimos cuatro meses, impulsado por la reciente decisión de la calificadora internacional Fitch Ratings de elevar la nota de la deuda soberana argentina a B-. El descenso del índice que elabora JPMorgan Chase reavivó las expectativas de una normalización gradual del acceso al crédito internacional y alimentó las proyecciones optimistas de bancos y consultoras.
El movimiento se produjo en un contexto regional favorable para los mercados emergentes. Mientras la Argentina consolida la baja del riesgo soberano, países como Bolivia y Ecuador retomaron colocaciones internacionales de deuda con emisiones millonarias y tasas inferiores a las que enfrentaban meses atrás. En paralelo, los bonos argentinos avanzaron hasta máximos desde febrero, alentados tanto por la mejora crediticia como por un escenario externo más receptivo para activos emergentes.
El Gobierno redobló la apuesta antes de la marcha: “La universidad da pocos graduados”
El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, señaló que “el presupuesto universitario es arbitrario” y recalcó que el sistema les “está dando muy pocos graduados y gasta 400.000 millones de pesos por mes en salarios”. El funcionario cuestionó que el presupuesto…
Desde la sociedad de bolsa PUENTE sostuvieron que la suba en la calificación permitirá el ingreso de nuevos inversores institucionales que hasta ahora tenían vedado posicionarse en deuda argentina por restricciones internas de riesgo. Según explicaron, este factor podría profundizar la recuperación de los bonos soberanos y acelerar una nueva compresión del riesgo país. Además, anticiparon que las otras grandes calificadoras internacionales, Moody’s y S&P Global, podrían seguir el mismo camino en los próximos meses y llevar la nota argentina también a B-.
En la misma línea, los analistas de Adcap Grupo Financiero consideraron que la decisión de Fitch destrabó parte de las dudas que mantenían cautela entre los inversores, especialmente en relación con la acumulación de reservas y el avance de reformas legislativas. La firma remarcó que el evento “Spotlight on Argentina 2026”, organizado esta semana por S&P, es interpretado por el mercado como una señal de creciente interés internacional sobre el proceso económico argentino y un eventual cambio de narrativa respecto del país.
Las proyecciones privadas apuntan ahora a una nueva baja del riesgo país hacia la zona de 400 puntos antes de fin de año, siempre que continúe la mejora de reservas y se mantenga la estabilidad financiera. Pese a ese escenario, el Gobierno nacional reiteró en distintas ocasiones que no prevé volver a emitir deuda en los mercados internacionales hasta considerar consolidadas las condiciones macroeconómicas y financieras.
