En el corazón industrial y vitivinícola de Godoy Cruz, los viejos galpones y cascos de las bodegas están siendo reinterpretados: algunos restaurados como espacios culturales y archivos, otros reconvertidos en desarrollos urbanos o comerciales. Cada una con su particularidad, las ex bodegas Arizu, Tonelli, Filippini y Campana, emergen como testimonio de esas transformaciones.
Las antiguas bodegas de Godoy Cruz son parte del patrimonio urbano y cultural del departamento. Si bien cada una cuenta una historia diferente, el denominador común es el abandono y la necesidad de transformación. La recuperación de estos bienes culturales no es solo una cuestión estética o de imagen urbana, tiene que ver con la memoria y la identidad.
Desde hace años, el silencio se apropió de esos espacios que guardan anécdotas de inmigrantes y de la antigua Mendoza. Hoy la realidad es otra, ya que los piletones, pasillos y galpones donde se producía el vino, se transformaron en aguantaderos o refugios para personas en situación de calle.
Fuerzas cruzadas
Los procesos de recuperación de las antiguas bodegas, a menudo enfrentan tres fuerzas. Por un lado, la presión del mercado inmobiliario y el valor del suelo en zonas que son altamente requeridas. Los predios que ocupaban tenían miles de metros cuadrados y las fachadas quedaron emplazadas resistiendo el paso del tiempo en medio de urbanizaciones.
Otro aspecto, es la conservación patrimonial que incluye la protección de fachadas, archivos y trazas originales de estos espacios históricos. Por último, se encuentran las demandas sociales relacionadas a los espacios de uso público y accesibilidad.

Antigua Bodega Tonelli: un espacio olvidado
Casi frente a la ex Bodega Campana, también sobre el carril Sarmiento de Godoy Cruz en el distrito Las Tortugas, se ubicaba la bodega Tonelli. A diferencia de las otras, los registros de su historia son escasos.

El año aproximado de construcción fue 1890 y sus propietarios fueron una familia de inmigrantes italianos que se dedicaban a la producción vitivinícola.

La antigua bodega permaneció abandonada durante más de 40 años y hoy, solo se conserva parte de la fachada que supo tener, testimonio histórico de la época en que la viticultura dominaba el paisaje de Godoy Cruz.
El predio de la antigua bodega hoy alberga un supermercado, pero hace una década y un poco más era utilizado como espacio de juegos y aventuras de los niños de los barrios aledaños.
Filippini: huellas de una champañera y la memoria de la inmigración
La bodega Filippini está ubicada en la calle Rawson de Godoy Cruz, fue inaugurada a finales del siglo XIX y cerrada a fines de la década del ’70. La fachada sigue siendo imponente, aunque detrás de esos paredones altos llenos de murales y grafitis, sólo hay abandono, escombros y basura.

Con el paso de los años parte de sus estructuras se deterioraron; hoy, quedan galpones y muros que sirven como soporte de arte urbano y testimonio de aquel pasado productivo, pero también de refugio para personas en situación de calles o aguantadero de quienes delinquen en la zona. Si bien se especulaba con un proyecto inmobiliario en la zona, la idea no prosperó.

Hace unos meses, la Municipalidad de Godoy Cruz llegó a un acuerdo para abrir una calle en el medio del enorme terreno con la idea de generar una intervención urbana que mejore la seguridad y ponga en valor la zona.
“La apertura de calle permitirá vincular la calle Roca y Barcala, logrando mayor visibilidad del interior de ese vacío y una mejor accesibilidad para la salud y seguridad de su entorno”, destaca la propuesta realizada por el municipio. El proyecto se desarrollaría en una superficie de 5.065m2, que fueron donados por la firma Youngstown SA.
Campana: del predio abandonado a un nuevo desarrollo
La ex Bodega Campana, fundada en la década de 1890, es otro ejemplo de los grandes predios industriales que fueron víctimas del abandono. En los últimos meses Godoy Cruz, junto a inversores privados, avanzó en proyectos para transformar el predio en un complejo urbano integrado que incluirá viviendas y espacios de uso mixto.

El terreno está ubicado sobre el carril Sarmiento y tiene una extensión de 42.000 metros cuadrados. Según informaron desde el Municipio de Godoy Cruz, el dueño donó 10.000 metros para la realización del proyecto que incluye la construcción del futuro barrio Constituyentes 3, junto con la apertura de dos nuevas vinculaciones clave: calle Matheu, en sentido este–oeste, y la calle Azul, que conectará el barrio Covimet con todo el eje que une el este y el oeste del departamento. En otro sector del predio, se construirá un centro comercial.


Arizu: un emporio champañero convertido en espacio cultural y centro urbano
La Bodega Arizu nació a fines del siglo XIX y llegó a ser una de las grandes casas bodegueras de Mendoza. Su casco fue construido en 1891 y hoy está declarado Monumento Histórico Nacional.

En los últimos años el edificio fue intervenido por la Municipalidad de Godoy Cruz: se recuperó el inmueble y su archivo, y se lo transformó en el Espacio Arizu.
El edificio fue expropiado en 2018 y restaurado para preservar su valor patrimonial y cultural. Tres de sus naves, fueron refuncionalizadas y son utilizadas como punto de encuentro de eventos culturales y comunitarios.

Hace poco más de de dos meses, la Municipalidad de Godoy Cruz inauguró la apertura de dos calles y la creación de dos plazas en el predio de la ex bodega Arizu. El proyecto, que combina intervención pública y privada, apunta a transformar un terreno abandonado en un espacio urbano de uso mixto. En esta primera fase se proyecta la futura construcción de un centro comercial, un centro de convenciones con capacidad para 600 personas y conjuntos habitacionales.

