El invierno se adelantó en Mendoza. Desde este martes, una intensa ola polar continental impactó en la provincia, haciendo descender notablemente las temperaturas mínimas y máximas. Se prevé que este fenómeno se extienda hasta el jueves, inclusive, lo que empuja a muchos mendocinos a recurrir a sus estufas para mantener calefaccionado el hogar.
Especialistas recomiendan una puesta a punto por gasistas matriculados para evitar tragedias. Y es que esta necesidad de calefaccionarse trae consigo un peligro latente y silencioso: el monóxido de carbono.
Este gas tóxico, inodoro e incoloro, puede acumularse en ambientes cerrados sin que nadie lo perciba, provocando desde síntomas leves hasta la muerte.
La prevención es clave para evitar tragedias
Frente a este escenario, es fundamental que la sociedad tome conciencia sobre la importancia de la revisión y el mantenimiento de los artefactos a gas.
Ana Vargas y Claudio Ríos, dos gasistas matriculados de Mendoza, enfatizaron que “la prevención es la única herramienta efectiva contra el monóxido de carbono“.
Asimismo, reconocieron que “hay mayor conciencia, al menos, la demanda por estos días, para limpiar estufas y calefactores ha crecido considerablemente“.
“Primero, lo básico es acudir a un matriculado, que garantice que la revisión y la puesta a punto que se realice sea la adecuada“, explicó el especialista.

El gasista destacó que la revisión es crucial porque los equipos, especialmente en Mendoza, “juntan tierra“. Esta suciedad acumulada es la que, al encender los artefactos, genera ese “olorcito desagradable” y, lo que es más peligroso, un desequilibrio en la combustión.
“Lo importante es lograr una buena combustión, equilibrada. Eso ocurre cuando en el proceso hay un 50% de oxígeno y un 50% de gas. Si eso está desequilibrado porque el equipo está sucio y ‘quema’ mal, se generan gases tóxicos”, detalló.
En cuanto al procedimiento, los artefactos pueden ser “lavados con agua o sopleteados” para eliminar la suciedad.
A la hora de hablar de precios, ambos coincidieron que los valores son relativos y depende del tipo de artefacto y la limpieza que se le debe hacer, pero en general ronda entre los 20.000 y 30.000 pesos.
“El importe no es significativo si se tiene en cuenta el riesgo que uno se evita“, refirieron. Pese a ello, no todos son conscientes de la situación y las consecuencias son graves.

Recomendaciones esenciales a la hora de calefaccionar los ambientes
Para garantizar una calefacción segura durante estos días de frío, se recomienda a la sociedad:
- Revisión anual: revisar todos los artefactos a gas (estufas, calefones, termotanques) por un gasista matriculado antes de encenderlos por primera vez en la temporada.
- Ventilación permanente: aunque haga frío, es fundamental mantener siempre una ventilación adecuada en los ambientes calefaccionados. Dejar una pequeña abertura en ventanas o puertas garantiza la renovación del aire.
- Atención al color de la llama: la llama de un artefacto a gas debe ser azul, uniforme y estable. Si ves una llama de color amarillo o naranja, es una señal de mala combustión y posible presencia de monóxido de carbono. Apagar el artefacto inmediatamente y ventilar.
- No obstruir rejillas: asegurar que las rejillas de ventilación de tu hogar no estén obstruidas por muebles, cortinas u otros objetos.
- No usar hornallas u hornos para calefaccionar: las cocinas no están diseñadas para calefaccionar ambientes y su uso con este fin es extremadamente peligroso.
- Síntomas de alerta: prestar atención a dolores de cabeza, náuseas, vómitos, mareos o debilidad. Si aparecen estos síntomas, ventilar el ambiente y busca aire fresco de inmediato. Si persisten, consultar a un médico.
