El ingreso de la ola polar continental a Mendoza no sólo trajo temperaturas en descenso, nevadas en cordillera y diferentes sectores del llano, sino también abundantes lluvias.
Si hay algo para destacar de este “anticipo de invierno” es la cantidad de precipitación registrada en la provincia que, según informó el meteorólogo Fernando Jara, se encuentra por encima de la media registrada para la época.
“Lo normal en mayo es que precipiten 11 milímetros y, en las últimas 24 horas, llovieron 14 milímetros, por lo que el saldo es más que positivo”, expresó el especialista.
Según rememoró Jara, este año, la última vez que llovió fue el 24 de marzo. En ese entonces, sólo precipitó 0.1 milímetros.
El dato es interesante, sobre todo, si se tiene en cuenta el último informe del Pronóstico Climático Trimestral (mayo, junio y julio) emitido por el Servicio Meteorológico Nacional, en el que se indica que durante el periodo habrá déficit de precipitaciones en Mendoza y temperaturas superiores a lo normal.

