El Gobierno de Mendoza inauguró una obra aluvional determinante: la ampliación del Colector Blanco Encalada, fundamental para prevenir crecidas en zonas cada vez más pobladas, como Blanco Encalada, Las Compuertas y Chacras de Coria.
Ubicado sobre el cauce Sosa en el piedemonte de Luján de Cuyo, el colector contempla una extensión de 1000 metros lineales que requirió una inversión de $5.000 millones. Tiene capacidad para desviar 70 metros cúbicos por segundo de caudal hacia el río Mendoza, evitando que esas aguas bajen descontroladamente hacia zonas urbanas.
Desde el Gobierno sostienen que esta obra se enmarca en las políticas ambientales impulsadas por la Provincia para fortalecer la seguridad hídrica del Área Metropolitana de Mendoza (AMM).
En un contexto de cambio climático y expansión urbana sobre el piedemonte, la obra aporta una mejora sustancial al sistema de canalización y mitigación de caudales torrenciales, disminuyendo la posibilidad de inundaciones, daños materiales y riesgos para la población.

Más detalles sobre la obra
La cuenca del Río Seco Sosa representa una de las principales fuentes de eventos aluvionales debido a los importantes caudales que puede generar durante tormentas intensas
Con hidrología actualizada del Instituto Nacional del Agua (INA-CRA), los estudios determinaron que un evento con período de retorno de 200 años puede alcanzar un caudal pico cercano a 70 m³/s, por lo que se decidió ampliar la capacidad del sistema de derivación y conducción.
El proyecto inaugurado permite trasvasar los caudales del Colector Sosa hacia el Río Mendoza, evitando que avancen hacia áreas urbanizadas como Chacras de Coria, Blanco Encalada y Las Compuertas. Para ello, se construyó una nueva estructura de desvío, un canal de conducción de mil metros de longitud y la integración del conjunto con el colector preexistente.

La solución hidráulica incluye un canal trapezoidal y obras complementarias como muros de desvío, saltos disipadores, terraplenes, enrocados y tramos revestidos en hormigón. El diseño fue validado mediante modelaciones hidrodinámicas 2D realizadas con HEC-RAS y apoyadas en modelos digitales de alta resolución, lo que permitió confirmar su capacidad de respuesta ante eventos extremos.
Todas las estructuras fueron verificadas mediante estudios estructurales, geotécnicos y criterios hidráulicos específicos para la zona.
