La actividad metalúrgica en Argentina muestra señales de un marcado retroceso que se agudizó durante el primer bimestre del año. De acuerdo con los informes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la producción nacional cayó un 10,3% interanual en febrero, profundizando el -6,2% registrado en enero. En términos mensuales, la variación también fue negativa, con un retroceso del 1,9% tras un leve rebote del 0,8% en el primer mes del año.
En este escenario, Mendoza pasó de una caída moderada en enero (-2,2%) a una contracción severa en febrero, alcanzando un -10,2%, alineándose así con la tendencia nacional. Si bien la performance local se mantiene ligeramente mejor que el promedio país y que provincias como Buenos Aires (-12,9%) o Córdoba (-11,9%), la situación ya es descripta como una “contracción significativa”. En cuanto al empleo, el sector registró bajas interanuales del 2,7% en enero y del 1,8% en febrero, sin registrar variaciones mensuales en el segundo mes del año.
El análisis de Asinmet: un promedio de caída del 21% acumulada
Fabián Solís, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), puso en perspectiva los números actuales: “Si evaluamos estos números de la variación interanual de la producción metalúrgica en Mendoza, donde en febrero del 2026 nos dio -10,2%, febrero del 2025 1,9% positivo y en febrero del 2024 -12,5%, en esos tres períodos tenemos un promedio de caída de 21% acumulada”.

Respecto a la situación política y comercial, Solís criticó la falta de protección al sector: “Se observa que los países desarrollados están adoptando medidas para proteger y fortalecer a su industria y acá es todo lo contrario: hay una apertura poco inteligente, que a la industria nacional la hace competir con países que nadie compite, como China. Los que fabrican bienes de capital se ven en esa problemática”.
Capacidad instalada en niveles críticos
Un dato que sirve para dimensionar la gravedad del cuadro es la Utilización de la Capacidad Instalada (UCI). Según Adimra, a nivel nacional bajó del 40,6% en enero al 40,2% en febrero, siendo el nivel más bajo de los últimos cuatro años. Sobre este punto, Solís graficó la realidad de los talleres: “De 10 máquinas están funcionando 4. En Mendoza la capacidad instalada es de 45% porque siempre hemos tenido un 5% más”.
Estas cifras se complementan con el informe del INDEC de enero de 2026, que ubicó la utilización de la capacidad instalada en la industria (UCII) en el 53,6%, por debajo del 55% de enero de 2025. En el segmento específico de la metalmecánica, la caída es mucho más pronunciada, pasando del 38,1% en 2025 al 31,4% en 2026. Este desplome se vincula directamente a la menor fabricación de maquinaria agropecuaria (-32,1%) y de aparatos de uso doméstico (-35,8%).

Bodegas y el factor minero
Uno de los puntos más abordados por la industria local es la desinversión en sectores clave como la vitivinicultura. Según Solís, el sector agroindustrial no está traccionando: “Las bodegas no están haciendo inversiones, están haciendo solamente mantenimiento. No están invirtiendo como lo han hecho históricamente para estas fechas”.
A esto se suma la competencia que consideran injusta: “Tienen la posibilidad de importar, inclusive, máquinas usadas, que eso es un problema, primero en la parte competitiva para nuestras empresas, pero también porque la maquinaria no tiene ningún control y eso es una competencia desleal”.
Asimismo, el titular de Asinmet señaló que otros motores económicos tampoco logran revertir la tendencia. “Vaca Muerta o minería en la región están llegando, pero lento. Las áreas maduras no están traccionando y todo lo que se trabaja para el sector minero es fuera de la frontera de Mendoza, porque acá no hay minería”, detalló.
El impacto en las Pymes y el empleo
La crisis está golpeando directamente a la estructura de las pequeñas y medianas empresas, que son las que menos resistencia tienen. “Las pymes son los primeros en cerrar. Suelen ser talleres satélites que cierran y vuelven a ser parte del personal de las empresas grandes”, relató Solís. En cuanto al empleo, confirmó que algunas firmas, especialmente las vinculadas al sector petrolero, ya han comenzado a reducir y ajustar su personal.
Para Solís, los cambios impositivos y laborales previstos no surtirán efecto bajo las condiciones actuales: “No va a haber industria si siguen cerrando empresas. Hay situaciones que deben cumplirse para que seamos competitivos ante la apertura discriminada que tiene este Gobierno”.
Relación con el Gobierno y rol estratégico
A pesar del panorama, Solís aclaró que el sector no busca el conflicto, pese a las declaraciones en público por parte del presidente Javier Milei. “La industria metalúrgica no está enfrentada con Milei ni con ningún Gobierno provincial. Tenemos que ser parte de las políticas que van adoptando, pero por ahí no nos están prestando la atención necesaria. Es algo estratégico para el desarrollo del país. Se vincula con escuelas técnicas, universidades, científicos, etc.”, expresó.
Finalmente, resaltó que el refugio del sector hoy se encuentra en la gestión local: “Desde Mendoza nos vinculamos con el sector político municipal y provincial que son los que nos prestan atención. Y vamos generando ese ecosistema para que la industria metalúrgica sea más pujante y generemos los puestos de trabajo que tanto nos faltan”, concluyó.
El informe de ADIMRA
