Alicia Pouzo y Paíto Figueroa, al mando del ensamble musical.

La Fiesta Nacional de la Vendimia 2024 se puso en marcha. Lo cierto es que este miércoles los artistas responsables de la música de “Coronados de historia y futuro” dieron inicio formal a los ensayos, en las instalaciones del Julio Le Parc.

Más de 50 son los artistas que tendrán la responsabilidad de dar vida a esta fiesta popular que, pese al complejo contexto económico que atraviesa el país, se realizará entre el 1 y el 4 de marzo, en el Frank Romero Day.

Los mismos serán dirigidos por dos experimentados. Por un lado, Paíto Figueroa, que regresa al Frank Romero Day, tras ocho años de ausencia, y Alicia Pouzo, una académica que, por primera vez, ocupará el rol de directora orquestal en la fiesta máxima.

Separarse para volver a conectar

Paíto Figueroa se destaca como pianista, compositor, arreglista, guitarrista y productor. Su paso por la Vendimia no es novedosa, ya estuvo en el 2014 como director musical de “Sinfonía iluminada de gloria”, dos años después confirmó su maestría en “Vendimia de la identidad” y ahora, tras ocho años sin pisar el Frank Romero Day, regresa.

“Después de preciosos ocho años vuelvo a encarar una Vendimia. En el medio pasó de todo, se fueron un poco las ganas, a veces son necesarios los respiros, las distancias para retomar con todo y eso hice. Hoy estoy muy feliz afrontando este precioso camino y súper arriesgado junto a un gran equipo comandado por Pablo Perri”, expresó Figueroa.

Paíto Figueroa regresa a la Vendimia tras 8 años de ausencia.

A la hora de hablar de los desafíos y teniendo en cuenta que la Fiesta se realizará pese a las adversidades económicas que afronta el país, el artista fue claro: “Está todo súper organizado, por suerte. A pesar de estos tiempos complicados que se ha vivido justo a fin de año, donde se toman un montón de determinaciones respecto de la financiación, la logística y demás, por suerte nosotros estamos muy bien con la gente con la que queremos trabajar”.

Paíto no sólo se destacará como director musical, será también productor y compositor y en el escenario estará tocando la guitarra, el piano, cantando, en definitiva, compartiendo un regreso inolvidable junto a sus pares.

“Quiero disfrutar y sólo eso. Volver a ser parte de la Fiesta Nacional de la Vendimia es una sensación única y lo único que quiero es aprovecharla al máximo”, acotó.

Paíto, en pleno ensayo.

Finalmente, sobre el trabajo con Alicia, expresó: “Es una persona que estudió, que se perfeccionó, que sabe lo que no muchos saben y es hacer sonar la orquesta”.

De Tandil a Mendoza

Alicia Pouzo podría ser considerada la revelación de la Fiesta Nacional de la Vendimia, ya que si bien el año pasado tuvo una intervención como asistente musical, este año escaló un paso y se consagró como la directora de orquesta, rol que por primera vez es ocupado por una mujer.

Pouzo tiene 39 años, llegó a Mendoza hace seis proveniente de Tandil, Buenos Aires. Se casó con un mendocino, tuvo dos hijos y, desde su arribo a la provincia, comenzó a amar la fiesta máxima de la provincia.

Pouzo inició los primeros ensayos con los músicos.

“La verdad es que la Fiesta Nacional de la Vendimia es un espectáculo muy particular y muy único. Yo me he destacado dirigiendo ópera, que es más o menos parecido, en el sentido de que también es un teatro con música, pero, en este caso, sobresalen condimentos muy arraigados de la tradición mendocina, que voy conociendo día a día”, manifestó.

“El desafío es increíble porque se mezcla el mundo del músico académico (que tiene una formación particular) y el músico popular, que también tiene una formación particular, pero de otra naturaleza, mucho más intuitiva, más del hacer. De repente no son de usar partituras, pero sí memorizan mucho. A veces es difícil conciliar ambos mundos, pero este es un espacio donde se juntan los dos y se arma un equipo en el que todos están igualmente apasionados”, explicó.

Sobre la posibilidad que se le dio para dirigir al ensamble, Pouzo explicó que no puede estar más que agradecida por la confianza depositada y el espacio logrado.

“Siento un enorme orgullo y lo tomo con la humildad que corresponde. Este es un espacio que uno no lo puede tener a la fuerza, sino que te lo tienen que conceder y para eso se necesita confianza. Por ello estoy muy agradecida por la oportunidad”, cerró.