El mendocino Alejo Arias estuvo detenido en las cárceles de máxima seguridad de Nayib Bukele en El Salvador. Pero fue liberado y este jueves por la tarde fue protagonista de una emotiva llegada a Mendoza en un vuelo procedente desde Buenos Aires. En el aeropuerto lo esperaba su familia y amigos, quienes pidieron durante todo este tiempo por su libertad y dijo estar “muy emocionado”.
“Estuve sin comunicación y sin saber qué pasaba“, detalló el joven de 27 años en el hall de la estación Francisco Gabrielli, en Las Heras, donde arribó con sus padres en un vuelo que aterrizó pasadas las 17.30. Y señaló que “fue duro estar lejos de mi familia“.
Arias dijo estar “feliz” por su regreso a Argentina y, principalmente, a Mendoza. “La verdad es que fue muy difícil, pero se pudo salir adelante con la ayuda de Dios y de mi familia, que me apoyaron“, explicó.
Sobre su liberación señaló que “fue todo muy rápido” y reconoció incluso que “no sabía nada“.




También se sintió “muy agradecido por mi patria, que en ningún momento me dio la espalda. Atento a mí, a mi caso y a mi salud“, expresó. En el agradecimiento reconoció hasta el presidente Bukele.
“Ahora en Mendoza, a empezar todo de cero y a dar vuelta la página“, expresó sobre su futuro. Sin embargo, se excusó de detallar cómo fue su estadía en la cárcel salvadoreña y de lo duro que es el régimen penitenciario diseñado por Bukele. “Dentro de todo, me trataron bien“, reconoció.
Alejo resaltó que cuando vio a sus padres en el aeropuerto de Ezeiza “fue una emoción inexplicable, algo que nunca sentí en la vida”.
“Es un sueño cumplido, gracias a Dios“, resaltó su madre, Sandra González. Tanto la madre como el padre, Mauricio, reconocieron que se enteraron el “viernes pasado” de que volverían a reencontrarse con su hijo.
“La situación de él necesita un tiempo de mucho apoyo por parte de la familia y contención“, reflexionó Mauricio.
Oriundo de Rivadavia, viajó al país centroamericano por trabajo, pero quedó detenido en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), uno de los penales de máxima seguridad del país caribeño.
Pero su liberación fue resuelta a través de la mediación del Gobierno argentina y con la asesoría legal del reconocido penalista Miguel Ángel Pierri. Alejo tocó suelo argentino en la madrugada de este jueves a Ezeiza, donde era esperado por sus padres. Ya en Mendoza, la pesadilla de dos años parece haber terminado.
